Si bien las empresas y el Gobierno alcanzaron inversiones en los puertos por cerca de US$3.600 millones entre 2010 y el primer trimestre de 2016, se necesita de mayores apuestas económicas para que respondan a las nuevas exigencias del comercio internacional.
Los puertos de Colombia se han convertido en verdaderos puntos nodales para impulsar el comercio internacional, un sector en franco crecimiento que actualmente cuenta con 84 concesiones marítimas y 17 fluviales y que necesita seguir movilizando recursos para consolidar sus negocios.
Este año los pronósticos son positivos para el sector, debido a que están en marcha mayores inversiones para la construcción de tres nuevas terminales, así como la ampliación y modernización de gran parte de las organizaciones establecidas.
Las directivas de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) –la cual administra 55 de las concesiones portuarias establecidas– señalaron que se esperan inversiones por $1,5 billones para los nuevos puertos: Graneles del Golfo (que se construirá en el Golfo de Morrosquillo), Bahía en Antioquia y Puerto Solo, que estará en la Bahía de Buenaventura.
La dinámica apunta a ser mayor, debido a que, además, hay numerosas solicitudes en trámite para ampliar y modernizar las terminales concesionadas en operación, como lo precisa Luis Fernando Andrade, presidente de la ANI, lo cual permitirá que se extienda la capacidad instalada, actualmente de 379 millones de toneladas año.
Las nuevas propuestas de ampliación incrementarían el transporte de carga en 45 millones de toneladas al año, lo cual se considera necesario, ya que las firmas esperan de esta forma afrontar los retos comerciales de los próximos años.
Para Alfonso Salas, gerente de la Sociedad Portuaria de Cartagena, la situación de los puertos en Colombia es cada día más interesante, no solo por la inversiones en la compra de equipos, tecnología y ampliación de la infraestructura, sino porque muchos de ellos se están especializando en un determinado tipo de carga y por la puesta en marcha de nuevos proyectos en diferentes puntos del país.
En su concepto, todo este movimiento se traduce en mayores oportunidades para la economía y no necesariamente debe verse como más competencia entre los puertos nacionales.
Por su parte, René Puche, presidente del Puerto de Barranquilla, dijo que los puertos en Colombia han evolucionado de manera favorable gracias a las importantes inversiones que se han realizado, pero que debe ser mejorado el desempeño logístico.
Para Puche, el índice de competitividad de Colombia muestra que hay grandes retos por superar en materia de calidad en los servicios de transporte, la eficiencia y eficacia en aduanas y puertos, la capacidad de seguimiento y localización de mercancías, así como la utilización de mejores prácticas, entre otros aspectos.
Las directivas del Puerto de Barranquilla, en general, siguen trabajando en su propósito de convertir el puerto en plataforma logística, cuya ruta se definió en 2014 y cuyo plan maestro termina en 2017, con inversiones totales por $130.000 millones. Para 2016 el puerto tiene previstas inversiones por cerca de $30.000 millones, principalmente dirigidas a mejoras operativas y fortalecimiento de la infraestructura.
Los directivos portuarios coinciden en que es necesario que se siga con los ajustes para hacer que los trámites aduaneros sean más eficientes, acoger tecnología de punta para el seguimiento al transporte de carga en tiempo real y establecer costos y tiempos de transporte acordes a los estándares internacionales.
Sumando resultados
Los puertos alcanzaron un buen avance en el último año, como explica Javier Jaramillo, superintendente de Puertos y Transporte, quien destacó las cuantiosas inversiones que se realizaron en 2015 y que superaron los US$754 millones –2% más que en 2014–, lo que permitió que las nueve zonas portuarias se prepararan para enfrentar los grandes desafíos que exige el comercio internacional.
El funcionario considera que se ha dado una buena evolución de los puertos entre 2010 y el primer trimestre de 2016, en cuyo periodo se hicieron inversiones entre Gobierno y empresa privada por cerca de US$3.600 millones.
En su concepto, esta inyección económica ha ayudado a fortalecer los proyectos de infraestructura e, incluso, la adquisición de nuevos equipos de última tecnología, con los cuales aumentó la capacidad de carga, se amplió la movilidad e incrementó el calado de los puertos del país
Las conexiones
Otro frente considerado crucial para el sector portuario, tal como lo muestran los informes de la ANI y de la Superintendencia de Puertos y Transporte, es el de la conectividad intermodal, el cual posibilita que en verdad pueda darse una buena competitividad en el transporte de carga.
Es por eso que para el sector son claves las concesiones viales de Cuarta Generación (4G), las inversiones en concesiones férreas, la recuperación de la navegabilidad del río Magdalena y la navegabilidad del Canal del Dique, entre otras obras.
En este sentido, Mauricio Suárez, presidente del Puerto de Santa Marta, dijo que el alcance y desarrollo de esta terminal será mayor si logra reactivar la conexión férrea, ya que esta es la única ciudad-puerto con posibilidad de conectarse por este medio hasta La Dorada, Caldas, lo que aproximaría el transporte de carga a Bogotá.
Contar con una conexión férrea es fundamental para este puerto logístico multipropósito, que moviliza entre 5 y 7 millones de toneladas al año. Este conglomerado hará inversiones por más de US$15 millones, lo que le permitirá tener un scanner de inspección, repotencializar el muelle, construir cuatro silos adicionales para graneles sólidos e infraestructura para líquidos.
Estos recursos se suman a los que venía ejecutando desde 2008 esta organización con el gobierno nacional, por US$127 millones, y que permitió renovar su tecnología en muelle y patio.