El comportamiento del dólar se ha hecho casi impredecible. Hasta finales de la semana pasada, los analistas explicaban que el avance del precio del petróleo no se estaba sintiendo en el valor del dólar, y que la suerte de la moneda estadounidense dependería de los pronunciamientos de una Reserva Federal (FED).
Ayer, todo se conjugó para que la moneda perdiera 67 pesos frente a la Tasa Representativa del Mercado, que era de 3.017,71 pesos: un discurso de Janet Yellen, que no ofreció certezas a los inversionistas y un barril de crudo que llegó a sus precios más altos del año.
Durante la primera sesión de la semana, la divisa estadounidense tuvo un precio promedio de 2.950,68 pesos.
El analista de Alianza Valores, Carlos Suárez, dijo al diario La República que “tanto el petróleo como el dólar están recibiendo efectos del dato de empleo del viernes en Estados Unidos, el peor en seis años”.
Por su parte, la analista de AdCap Colombia, Paula García, indicó que se alineó una debilidad mundial del dólar frente a otras monedas, no solo la colombiana, con un crudo que no para de subir, y que estuvo sobre la barrera de los 50 dólares por barril.
David Ospina, analista de Acciones y Valores, dijo que la subida del crudo se debió a ataques contra oleoductos en Nigeria, que han hecho que la nación tenga su producción en mínimos de 20 años.