La crisis de los precios ha afectado a más de 20 firmas en Colombia, según Supersociedades. El sector se sacude y conforma una confederación para atender la demanda sectorial.

Uno de los sectores más afectados por los ajustes que han tenido que hacer las empresas petroleras tras la caída de los precios —por ejemplo, Ecopetrol tiene la meta de ahorrar $2,2 billones este año— son las de bienes y servicios petroleros.
Según la Superintendencia de Sociedades, en lo que va corrido del año 17 empresas han solicitado reorganización, mientras que tres más están en proceso de liquidación. Algunas han logrado reajustarse a la coyuntura y otras, en cambio, fueron diezmadas por la crisis.
En ese contexto, la Cámara Colombiana de Servicios Petroleros (Campetrol) lidera la consolidación de un bloque empresarial de la región: la Confederación de Cámaras de Bienes y Servicios Petroleros de Latinoamérica.
Sergio Echebarrena, presidente de la Cámara Argentina de Proveedores de Industria Petro-Energética, explica que “consideramos que es muy importante que nuestros países se industrialicen, porque tener uncommoditie y no tener industria es un problema. Lo que hay que hacer es aprovechar el petróleo para generarla. Sería un error, aún cuando el barril a US$40, frenar la industria. A pesar de los precios debemos hacer el esfuerzo, porque cuando los precios se recuperen, las empresas se van a dar cuenta de que no tienen industria nacional para acompañar el desarrollo”.
Si bien, el sector petrolero no es el mayor empleador del país, los más de 120 mil empleos que genera, 60 % de ellos en las regiones donde adelantan actividades de exploración y explotación, lo hacen trascendental. Por eso esta iniciativa, por ahora integrada por Colombia, Venezuela, Argentina y México, representa la oportunidad para que más de 600 empresas de la región puedan trabajar de manera mancomunada para complementarse en cada uno de los mercados, según su experiencia.
Aunque ninguno de los directivos manifestó un interés particular, en este momento México representa uno de los focos para las empresas de servicios petroleros. Está en un proceso de apertura energética y el desarrollo de su industria tardará un par de años en consolidarse.
El director de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (Amespac), Antonio Juárez Alvarado, aseguró que “el hecho de que la industria petrolera mexicana estuviera monopolizada hizo que no hubiera una política clara para el fomento de la industria nacional. A partir de ahora va a haber lugar a que muchas empresas que no están en México, entren. Las firmas que tengan experiencia se podrán asociar con otras locales y cubrir la nueva demanda”.
El presidente de Campetrol, Rubén Darío Lizarralde, considera que acuerdos comerciales como la Alianza del Pacífico —de la que hacen parte México, Colombia, Chile y Perú— contribuyen a que este tipo de iniciativas se afiancen.
“Cuando las economías estaban cerradas, se protegían no dejando entrar a nadie, ahora que estamos abiertos nos protegemos uniéndonos y conquistando mercados. Muchas empresas colombianas, más que competencia, pueden ser complementos para acercar a las empresas de otros países con las operadoras”, puntualiza Lizarralde.
Entre tanto, el directivo concluyó que la participación en otros mercados, como el norteamericano, se podrá concretar por medio de alianzas con empresas aztecas, lo que lleva al ahorro de costos operativos y de transporte.