La Asociación Nacional de Instituciones Financieras afirma que a pesar de la desaceleración de la economía nacional, que podría crecer en 3,4%, la región muestra indicadores positivos.
La Costa Caribe mantendrá en este año su ritmo de crecimiento pese a que la economía nacional se está desacelerando aseguró el vicepresidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, Anif, Alejandro Vera Sandoval.
El economista quien participó en la feria de servicios empresariales realizada ayer por la Anif en Barranquilla sostuvo que la región muestra indicadores positivos que le permitirán un buen crecimiento en 2015.
Una muestra de esto es que en la región Barranquilla tiene el índice de confianza del consumidor que es el más alto del país (36,5%), un sector de la construcción con buenas cifras de crecimiento en varios departamentos y bajas tasas de desempleo.
La proyección de crecimiento de la Costa Caribe para 2015 se ubica por encima del 4%.
En cuanto al crecimiento económico del país el centro de estudios prevé que 2015 y 2016 sean años difíciles por efecto de la caída del precio del petróleo, la proyección que tiene es de un crecimiento de 3,4%.
Esto coincide con el pronunciamiento del presidente Juan Manuel Santos sobre una proyección de crecimiento nacional entre el 3,5% y el 4% para este año.
Vera dijo que en el 2016 se evidenciará el verdadero impacto de la caída del precio del petróleo sobre las regalías y los recaudos por impuesto de renta que pagan las petroleras.
El crecimiento económico del país estuvo apalancado en los últimos años en el sector minero con alto precio internacional del petróleo, con un barril por más de USD100, pero al caer este en un 50% en promedio llegando a los USD50 por barril, es inminente la desaceleración del crecimiento.
El experto aseguró que la proyección actual es que el precio del petróleo se estabilice entre USD80 por barril, por lo que la economía nacional deberá acomodarse y eso implica un plan de austeridad que puede incluir alivianar la regla fiscal para que el Gobierno pueda llegar a un aumento de la inversión que apalanque el crecimiento económico a futuro.
En cuanto al empleo la Anif considera que la tasa de desempleo no seguirá bajando sino que se estabilizará en un porcentaje muy cercano al 9%, pero en caso de que el crecimiento económico no supere el 4% lo más probable es que vuelva a subir niveles del 10%.
Una oportunidad
La devaluación de la tasa de cambio implica de acuerdo con Vera una recomposición sectorial con una menor demanda de importados debido a que van a ser más costosos y nuevas oportunidades para otros sectores como la industria y el agro en exportaciones.
“La idea es que puedan aprovechar rápidamente este cambio y compensar las caídas en la demanda, vía valor agregado”, agregó el funcionario.
La devaluación proyectada de la tasa de cambio para este año está entre el 25% y el 30%, con lo que el año cerraría con un dólar a $2.500, ello teniendo en cuenta la caída de las exportaciones y el déficit de cuenta corriente, entre otros.
La Anif considera que la gran apuesta del Gobierno está en la construcción tanto de obras civiles como edificaciones, con lo que compensaría la desaceleración en otros sectores como la minería y el transporte.
Impuestos golpean a las Pymes
La presidenta de Acopi, Rosmery Quintero, aseguró que la carga de impuestos tanto nacionales como territoriales afectan la dinámica del sector empresarial de las pymes, pues a pesar de que el año pasado tuvieron buen comportamiento en cuanto a generación de empleo, productividad y uso de la capacidad instalada, el tema fiscal tuvo incidencia en sus indicadores. Al gremio le preocupa el poco tiempo que tiene la comisión de expertos que trabaja en la reforma estructural para generar una propuesta que responda a las expectativas del sector empresarial del país para reducir el desequilibrio que generan los impuestos.