El Foro Económico Mundial (WEF) publicó una nueva edición de su Índice de Transición Energética (ETI), que evalúa los avances que han tenido 120 países alrededor del mundo, incluida Colombia.
Respecto al ranking publicado en el 2021, Suecia sigue siendo el país mejor posicionado en transición energética. Después aparecen Dinamarca, Noruega, Finlandia y Suiza para completar el Top 5.
Este estudio mide la eficacia de los sistemas energéticos nacionales y la preparación de cada país hacia energías más limpias. "Si bien ha habido un amplio progreso en energía limpia y sostenible, existen desafíos emergentes para la equidad de la transición, debido a que países ha cambiado su enfoque hacia la seguridad energética", destacó el WEF.
En los últimos años, Colombia ha venido registrando un retroceso en transición energética. Mientras que en el 2020 ocupó la posición 25 en este índice, en el 2021 cayó a la casilla 29 y este año está ocupando el puesto 39.
Ahora es el sexto país de América Latina y el Caribe en transición energética, superado por Brasil, Uruguay, Costa Rica, Chile y Paraguay. Hace tres años Colombia ocupaba el primer lugar en la región.
Su calificación total en el ETI fue de 60,5, inferior al 66 que obtuvo en el ranking de 2021. Los puntajes más bajos fueron en innovación (25,8), infraestructura (47,6) y finanzas e inversiones (49,4).
Aunque en regulación y compromiso político obtuvo una calificación de 65,2, se destaca que en estabilidad de la política obtuvo 3,58 en un rango de uno a siete. El puntaje más alto en lo recibió en educación y capital humano, con 72,5.
En cuanto al rendimiento del sistema, que hace referencia a las características y funcionamiento del sistema energético de cada país, Colombia obtuvo un puntaje de 55,8 para equidad, 68,4 en seguridad y 72,5 en sostenibilidad.
¿Se estancó la transición energética de Colombia?
Aunque desde el 2018 Colombia comenzó su camino hacia la transición energética con el ingreso de energía solar y eólica a pequeña escala a su matriz de generación, hoy en día los grandes proyectos están retrasados por los diferentes problemas que enfrentan.
En el 2019 se hizo la primera subasta de energías renovables y se permitió, por primera vez en la historia, que proyectos renovables no convencionales recibieran adjudicaciones de Cargo por Confiabilidad.
En estos dos procesos ganaron 15 iniciativas (nueve eólicas y cinco solares), pero cuatro años después ninguno ha podido entrar en operación comercial. Presentan retrasos significativos por los conflictos sociales que persisten en las regiones y dificultades en los trámites ambientales.
De acuerdo con SER Colombia, entre 2023 y 2024 deben comenzar a operar 80 proyectos que suman 3.330 megavatios; sin embargo, el 65 por ciento (52 proyectos) registra retrasos en su construcción.
Por las múltiples dificultades que se registran, a la fecha Colombia solo cuenta con más de 410 megavatios de energía solar y eólica, que representan el 2,1 por ciento de la matriz de generación.
Pero si ya hubiesen entrada en operación los proyectos eólicos y solares que ganaron en las subastas de 2019, Colombia contaría con aproximadamente 2.800 megavatios adicionales.
A 2027 XM proyecta que el país tendrá una capacidad cercana a los 32.000 megavatios, de los cuales, más de 11.000 megavatios será de energía renovable no convencional.