Dos años después del confinamiento de la población y del cierre de gran parte de la actividad económica, el comercio exterior muestra una cara diferente.
Las importaciones están ahora mucho más arriba, 9,5 por ciento superiores a las del 2019. Ese incremento muestra especialmente las mayores compras de insumos extranjeros para una industria que repuntó, así como bienes de consumo final para hogares que estaban poniéndose al día en el gasto que no se hizo cuando estuvieron encerrados.
Aunque no en la misma medida que las importaciones, las exportaciones también superan lo que Colombia le vendía al exterior antes del covid, con un incremento de 1,3 por ciento frente a dos años atrás.
Pero lo más relevante en los despachos del país al resto del mundo es que la recuperación de lo perdido en el 2020, y la superación de los niveles prepandemia se logró con productos distintos al petróleo y otros minerales.

Así, para el año completo terminado en enero del 2022, el valor total de las exportaciones ya superaba en 6,4 por ciento el de dos años atrás, pese a que los combustibles y otros productos de industrias extractivas caían 8,4 por ciento y el petróleo disminuía 16 por ciento. Lo destacable, entonces, es el crecimiento de 30 por ciento en las ventas de productos del agro y alimentos y de 11 por ciento de productos industriales.
Tras dos años de pandemia, hay un país más exportador en el que el petróleo pasó de representar el 40 al 32 por ciento de las ventas al exterior.