Un equipo de investigadores del Banco de la República publicó un documento en el cual hace recomendaciones a la metodología que usa el emisor colombiano para medir la inflación todos los meses.
“Se propone dividir el IPC en subcanastas con el objetivo de facilitar la identificación oportuna de las diferentes presiones que enfrenta la inflación al consumidor en el país, estar alineados con las prácticas internacionales y la Clasificación del Consumo Individual por Finalidades (Coicop), y así facilitar la comunicación y comprensión de los análisis de la autoridad monetaria”, dice el documento.
Uno de los principales cambios propuestos por los investigadores del Banco de la República es el de reemplazar la clasificación de transables sin alimentos ni regulados (SAR) y no transables SAR por la de bienes SAR y servicios SAR, respectivamente.
Según el documento, la clasificación propuesta de la canasta del IPC en subgrupos de rubros homogéneos, en cuanto a la asociación con distintos determinantes, facilita la identificación de las principales fuentes de presiones sobre los precios al consumidor en Colombia y el análisis por parte del equipo técnico y de la Junta Directiva del Banco de la República para la toma de decisiones.
Los investigadores recomendaron mantener las subcanastas de regulados y alimentos, pero adoptando los cambios metodológicos de la nomenclatura Coicop.
“El grupo de alimentos solamente incluye alimentos primarios y procesados, y excluye comidas fuera del hogar, las cuales pasan a ser parte del grupo de servicios SAR”, dice el documento.
En el segmento de regulados, la propuesta es incluir los servicios de educación preescolar, primaria y media, entre otros con menor participación en el total del IPC.
En el documento se asegura que las cuatro medidas de inflación básica que realiza el emisor colombiano se comportan “relativamente bien” frente a los demás indicadores evaluados, y ninguno es mejor en términos absolutos.
A pesar de lo anterior, la actualización a la nomenclatura Coicop proporciona algunas mejoras frente a los indicadores actuales, permitiendo facilitar la comunicación de su comportamiento y la comparabilidad con la inflación total y otras subcanastas.
“Por lo anterior, se propone cambiar las medidas de inflación básica que sigue el banco por las siguientes: IPC sin alimentos (IPC excluyendo perecederos y procesados), IPC sin alimentos ni regulados (IPC excluyendo perecederos, procesados y la nueva definición de regulados) y núcleo 15 (excluye el 15% más volátil de la canasta del IPC)”, dice el documento.
Desde el 2019, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) realizó cambios en la metodología para medir la inflación en el país basándose en las recomendaciones Coicop.
El Equipo Técnico del Banco de la República cree que la inflación terminará el 2020 en un rango entre 1% y 2%, por debajo de la meta del emisor del 3%. Según el Dane, la inflación anual a junio se ubicó en 2,19%.