El debate sobre la técnica de fracturación hidráulica (fracking) para extraer petróleo y gas atrapado en piedras (yacimientos no convencionales) se reactivó con el reciente desecuentro de opiniones entre los ministros de Ambiente, Luis Alberto Murillo, y de Minas, Germán Arce.
El primero considera que se debe esperar un lustro para adoptar este procedimiento, mientras se expiden más controles normativos. El segundo asegura ya es claro cómo mitigar impactos y aplicarse de forma responsable (ver infografía).
De fondo, está en juego que el país aumente su producción de petróleo, mantenga la autosuficiencia y atraiga inversiones. Al tiempo, surgen dudas sobre su impacto en fuentes de agua y se pide una moratoria (ver recuadros). El sucesor de Santos decidirá.
EN DEFINITIVA
Hay una evidente división frente a la aplicación del fracking en Colombia, incluso al interior del alto Gobierno. Entre tanto, hay países que lo aplican y otros que se han abstenido de hacerlo.
“EL FRACKING ES AMIGABLE CON EL AMBIENTE”
Francisco José Lloreda, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleos (ACP), considera que el país ya está preparado para aplicar la técnica de fracturación hidráulica (fracking) y tiene una regulación seria para una actividad exploratoria “sostenible con el medio ambiente”.
“Hoy, 10% del petróleo que se produce en el mundo proviene de esta técnica. La aplican más de 22 países, como Canadá y Australia, muy rigurosos en lo ambiental. Estamos entre los países con mayor potencial”.
¿Qué ventaja tiene para el país explotar petróleo aplicando fracking?
Se necesita esta tecnología en momentos en que las reservas petroleras del país vienen bajando a pasos agigantados y estamos a unos años de perder la autosuficiencia. No tendría sentido no aprovechar un recurso del subsuelo que por razones geológicas no ascendió a niveles y formaciones donde era más asequible”.
El ministro de Ambiente dice que antes de cinco no habrá fracking, pues falta plan de contingencia y reglamentación para reducir riesgos...
Existe una confusión al respecto. Hay una diferencia entre exploración y explotación de yacimientos no convencionales. Colombia en el año 2012 ofreció bloques para realizar ambas tareas y ya había tomado la decisión de explorar ese tipo recurso. Se ha avanzado de manera gradual en los términos de referencia ambientales, de los más exigentes en el mundo”.
¿Hay que socializar más el tema?
“Implica socialización y capacitación (...), en Colombia hay empresas con suficiente experiencia para adelantar en el corto plazo esta producción de una manera responsable”.
“ES UN EQUÍVOCO EL FRACKING EN COLOMBIA”
Camilo Prieto Valderrama preside la oenegé Movimiento Ambientalista Colombiano. Se opone a la aplicación de la fracturación hidráulica (fracking) por el desconocimiento que existe de la geología del país y tampoco hay un mapa de aguas subterráneas que permita implementar de manera segura esta técnica.
“Nunca nos han respondido sobre cuál será el destino de las aguas residuales producto del fracking. Nos preocupa que no se haya establecido una metodología técnica para el tratamiento de estas aguas para su posterior vertimiento seguro a fuentes hídricas”, agregó el cirujano y activista.
¿Cree en el anuncio del ministro de Ambiente sobre que no habrá fracking antes de cinco años?
“Las declaraciones son absolutamente contradictorias. Por un lado, dice que vamos a tomarnos un plazo de cinco años, pero en la misma declaración afirma que se va a realizar una prueba piloto. Cómo la realizará, si están reconociendo que no tienen estudios de línea base para hacer este tipo de explotación. Cuando revisamos el mapa de bloques no convencionales de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) vemos que existen en áreas de cordillera”.
¿Eso es un riesgo?
“Seríamos el primer país que aplicaría fracking en cordilleras, cuando 70% de nuestra agua proviene de páramos. Es un riesgo ambiental enorme para el país y para la salud pública”.
¿Qué pide al Gobierno?
“Hemos pedido al Ministerio de Ambiente aplicar el principio de precaución. Estudios científicos muestran que hay riesgos ambientalesy vinculados a la salud pública”.