Preocupación e incertidumbre entre empresarios y navieros de la Región Caribe por el nuevo contrato para recuperar la navegabilidad por el Magdalena.
El retraso que se ha presentado en el proceso licitatorio para contratar la nueva APP que permitirá recuperar la navegabilidad por el río Magdalena puede afectar las nuevas inversiones de las compañías portuarias y navieras en la arteria fluvial, según lo afirmaron empresarios de estos sectores.
La nueva Asociación Público Privada (APP) reemplazaría el anterior contrato que Cormagdalena suscribió con el consorcio Navelena, cuyo socio mayoritario era la brasilera Odebrecht, el cual fue liquidado el año pasado.
El nuevo proceso fue estructurado paralelamente con la liquidación, por lo que se esperaba que a finales del año pasado se abriera una nueva licitación para contratar las obras de mantenimiento y mejoramiento del río desde Puerto Salgar hasta Bocas de Ceniza.
Sin embargo, como explica el director de Cormagdalena, Alfredo Varela, hasta la última semana de diciembre del año pasado estuvieron resolviendo las aclaraciones que solicitó el Ministerio de Hacienda sobre la estructuración del nuevo contrato que incluye cambios significativos en comparación con el anterior, especialmente para la zona del canal de acceso al Puerto de Barranquilla.
“Creemos que ya entregamos todas las aclaraciones y estamos esperando que nos den el visto bueno de la aprobación de los recursos de contingencia (con los que se financiará el nuevo contrato)”, indicó Varela. La inversión es de unos $2,3 billones.
Una vez reciba el visto bueno del Minhacienda, se buscará con el Departamento Nacional de Planeación (DNP) la aprobación del Indicador Público Privado para la APP. Obtenida la aprobación, Minhacienda debe convoca el Confis que es el último paso que se requiere colgar los prepliegos.
El director de la Asociación de Puertos del Atlántico, (Asoportuaria), Alfredo Carbonell, señaló que hasta la fecha las terminales han venido con sus planes de inversión apostando a la navegabilidad del Río y destacó que Barranquilla será una de las zonas más beneficiadas con ejecución de la APP.
Carbonell afirmó que si el contrato se hubiera desarrollado como estaba concebido el transporte de carga por el Magdalena estaría en un estado de madurez, con un alto volumen de carga diferente a los hidrocarburos.
Explicó que los terminales han invertido y proyectan seguir haciéndolo como una apuesta del sector privado en Río. Las inversiones proyectadas solo los portuarios para este año superan los $74.000 millones y para el 2019, los $72.000.
“Que no haya una confiabilidad en el canal de acceso, que es algo básico para competir y crecer, nos pone en una gran desventaja como zona portuaria en Colombia”, sostuvo el dirigente gremial por lo que considera fundamental que la nueva APP se pueda desarrollar.
El presidente de Impala, Alejandro Costa, señaló a su vez que esta situación dilata los beneficios que en materia de competitividad puede aportar el transporte fluvial para el comercio exterior de la región y el país.
“Demora la incorporación de los municipios ribereños a la economía formal y resta la inversión en flotas fluviales nuevas y de renovación de la actual”, dijo el empresario.
Para Costa otra de las consecuencias es que se retrasan los planes de inversión en puertos interiores y el desarrollo de proyectos productivos que solo son viables con la confiabilidad en el transporte fluvial.
“También le resta competitividad a la industria petrolera nacional y no permite trasladar mejoras claves a la operación de Ecopetrol”, añadió.
El director ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, (CCI), seccional Norte, Carlos Rosado, dijo que las nuevas inversiones requieren de un río Magdalena con condiciones confiables a largo plazo y esto solo lo dará la nueva APP.