Que en el tercer trimestre de este año el sector manufacturero colombiano volviera a mostrar resultados positivos (2,5 por ciento) luego de una mala racha que duró quince meses, coincidió con el reinicio de operaciones de la ampliada Refinería de Cartagena (Reficar).
Según las cuentas del Dane, entre marzo de 2014 y junio de 2015 la refinación petrolera al igual que la actividad industrial, observó cifras negativas, pero se ubicó en 1,7 por ciento para el pasado trimestre julio-septiembre, lejos del 14,5 por ciento que tuvo en el último trimestre del año 2004.
Al combustible que le inyectó Reficar al Producto Interno Bruto (PIB industrial), deben sumarse los dinámicos comportamientos que tuvieron la elaboración de productos de café (20,5 por ciento), transformación y fabricación de madera (20,5 por ciento) y fabricación de productos metalúrgicos (8,4 por ciento).
Los analistas económicos de Alianza Valores dijeron que el positivo indicador de la industria fue “sorpresivo” y atribuyeron el comportamiento a la alta producción cafetera, que dejó atrás a varios subgrupos industriales que continúan en campo negativo o creciendo por debajo del 3 por ciento, en la mayoría de los casos.
Otro aspecto que se debe tener en cuenta, aparece en el Reporte de Estabilidad Financiera del Banco de la República en el que se reflejó que desde el 2013 el crecimiento de deuda en dólares de las empresas colombianas viene en ascenso, buena parte de ello como resultado de la devaluación del peso frente al dólar.
La industria en Antioquia
El Boletín Económico Regional del Emisor, publicado ayer, destacó que los resultados de la manufactura en Medellín y el Área Metropolitana tuvieran una variación anual de la producción, en el tercer trimestre del año, de 1,6 por ciento, inferior al registro del año pasado (7,7 por ciento).
“Comparado con otras regiones el desempeño fue mejor que el observado en Bogotá (-3,7 por ciento) y los Santanderes (1,4 por ciento), pero más bajo que en el Eje Cafetero (3,3 por ciento) y Barranquilla, Soledad, Malambo, Cartagena y Santa Marta (2,5 por ciento)”, señaló el reporte.
Las divisiones industriales antioqueñlas que mostraron la dinámica más positiva fueron: textiles, con un aumento de 51,1 por ciento y productos de panadería (16,5 por ciento), mientras el peor balance se presentó en metalúrgicas básicas y químicos.
De otro lado, según los resultados de la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (Eoic), de la Andi, entre enero y septiembre, la producción real y las ventas de la industria manufacturera en Antioquia avanzaron 3,8 y 4,8 por ciento, respectivamente (ver gráfico).
Juan David Pérez, gerente del gremio en este departamento, reconoció que pese a las mejores cifras del tercer trimestre en el consolidado nacional, no es prudente hablar de una recuperación consolidada toda vez que hay indicadores contradictorios.
“En el caso de Antioquia la dinámica ha sido mejor, con indicadores superiores a los observados en gran parte del país, gracias al mercado interno y debido a que muchas empresas atienden a mercados del Eje Cafetero y parte de la Costa”, explicó Pérez.
Otro aspecto que resaltaron los analistas, es que el personal ocupado en la actividad fabril en Antioquia evidenció un aumento interanual de 1,8 por ciento, algo que no ocurría desde 2012. Ese comportamiento fue impulsado por la dinámica del empleo temporal, el cual creció 3,1 por ciento, en tanto, el permanente lo hizo solo en 0,8 por ciento.
Mirando al 2016
De cara al año que viene, Daniel Velandia, investigador económico de Credicorp Capital, sostuvo que las tasas de crecimiento saludables que tuvieron la industria (2,5 por ciento) y la agricultura (4,5 por ciento), probablemente continuarían en los próximos trimestres gracias, en parte, a una tasa de cambio más competitiva.
Los investigadores de Bancolombia hicieron notar que en el tercer trimestre de este año de los 24 subgrupos de la industria manufacturera 18 reportaron una variación positiva, lo que “sugiere que la industria comienza a materializar las ganancias de competitividad frente a los productos importados que trae consigo la depreciación del peso frente al dólar”.
Finalmente, los expertos indicaron que es importante tener en cuenta que, si se materializan los proyectos de infraestructura vial y el llamado dividendo económico de la paz, se propiciarían más oportunidades de encadenamiento de la actividad industrial regional y nacional.
CONTEXTO DE LA NOTICIA
CLAVESVISIÓN POSITIVA PARA EL AÑO NUEVO
1. Líderes financieros insisten en que Colombia es un objetivo de alta importancia para invertir.
2. Aconsejan que los empresarios deberán incursionar en nuevos mercados y negocios. Diversificar.
3. Fondos de capital privado y bancas de inversión tendrán un rol protagónico en los próximos años.
4. El reajuste del negocio petrolero generará movimientos interesantes en cuanto a fusiones y adquisiciones en el sector.
5. Los empresarios observárán mayores márgenes de intermediación financiera y menos disposición de recursos.