“Austeridad inteligente”. Ese fue el mantra que defendió el Gobierno ante el Congreso para que fuera aprobado por 215,9 billones de pesos el monto del Presupuesto General de la Nación para la vigencia de 2016.
El primer ‘sí’ que necesita el proyecto lo dieron ayer las comisiones económicas. El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dijo que con esta “austeridad” lo que se quiere es hacer “un ajuste en el gasto con prioridad social y apoyo al sector privado para impulsar la inversión. Tenemos una regla fiscal que nos dice por un lado ‘ajústese el cinturón’, así que todo espacio que quede debe utilizarse para hacer una transición ordenada y sin traumatismos”.
De aprobarse este presupuesto, añadió el funcionario, se podrá iniciar la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo. “La caída de la renta petrolera nos pone ante una nueva realidad económica y un nuevo escenario fiscal. Un Gobierno serio y responsable, como ha sido esta administración, debe preservar el equilibrio en las finanzas públicas que consolide los avances logrados en materia económica y social”, agregó Cárdenas.