
La eliminación de las barreras que dificultan las operaciones de comercio exterior es uno de los ejes que ha adelantado Cecilia Álvarez-Correa desde su llegada al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Dentro de esta política, su entidad prepara un decreto con el que se emprenderá una nueva política de gestión de riesgo.
La meta es que se tengan criterios objetivos en la identificación y la mitigación del riesgo que se presenta en las solicitudes que tramitan los operadores de comercio exterior. Dos de los principios rectores que se establecen en el proyecto de decreto, y que recibió comentarios hasta la semana pasada, son los de estandarización y transparencia. Con el primero, según la normativa, las entidades vinculadas deberán cumplir con estándares definidos bajo criterios que estén unificados.
Miguel Ángel Espinosa, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional, explicó que si se logra esto, se permitiría que “si una empresa no genera riesgo para el ICA o el Invima se pueda expedir el visto bueno” fácilmente.
En cuanto a la transparencia, el proyecto de decreto busca asegurar que en las actuaciones de los funcionarios se evite “la discrecionalidad en la toma de decisiones”.
Respecto a esto, Espinosa aseguró que “lo más importante es quitarle el componente humano en el perfilamiento del riesgo. Si se incluyen unas variables adecuadas, vamos a tener un sistema cada vez más confiable”. Con esta normativa, el Ministerio de Comercio busca eliminar tiempos muertos, que se simplifiquen procesos y reducir lo que demora el despacho de mercancías.