El Gobierno quiere ponerle plata de los presupuestos futuros a la economía para que la producción en el 2015 no tenga un crecimiento tan bajo como el que están pronosticando analistas: por debajo de 3 por ciento, con el riesgo de impactar la generación de empleo.
Desde esa perspectiva, el presidente Juan Manuel Santos lanzó la segunda versión del plan de choque, con el cual se pondrán en movimiento recursos por 16,8 billones de pesos y se crearán mínimo 323.000 empleos nuevos. “Vamos a empaquetar recursos que están en el plan de inversiones para los próximos cuatro años, para poder abrir ahora convocatorias a licitaciones que generen eficiencia. El estartazo será este año, pero la construcción de obras se hará en los próximos años”, explicó Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda.
En el mismo sentido, el mandatario de los colombianos, tras exponer los alcances del Plan de Impulso a la Prosperidad y el Empleo (Pipe 2.0), indicó que, para el 2015, se pretende agilizar la inversión pública, de manera que se pueda avanzar rápidamente en obras de infraestructura educativa y vías; además de estimular la exploración minero petrolera y revivir el subsidio a la tasa de interés de la vivienda clase media, lo que empujará el sector de la construcción. “Con esto, la ecomomía debe crecer mínimo en 3,5 por ciento”, indicó Santos.
Al igual que en la primera versión del Pipe, los sectores en los que se enfocarán los beneficios son los que pueden ayudar a incrementar las exportaciones, mantener la inversión extranjera directa y mantener o incrementar el empleo. Es el caso de la resurrección del subsidio a la adquisición de créditos para vivienda entre 85 y 200 millones de pesos. “Se subsidiarán entre 2 y 3 puntos porcentuales de la tasa de interés para 40.000 viviendas”, explicó Cárdenas.
Además, se ampliará el cupo del programa ‘Vivienda ya’, en 30.000 viviendas adicionales.
“Recibimos con optimismo el nuevo plan, en especial la expectativa de que alrededor de la construcción se generen cerca de 85.000 nuevos empleos directos y 250.000 indirectos, en una actividad que tiene efectos sobre otros 27 sectores”, dijo Sandra Forero, presidenta de Camacol.
Dentro de los estímulos a la industria, se destaca la de abaratar el costo de producción, a través de la imposición de cero arancel para los empresarios que importen maquinaria e insumos. Al respecto, Camilo Llinás, presidente de Acolfa, dijo que “la decisión de mantener el arancel cero para bienes y productos que no se producen en el país sigue estimulando la industria local y generando competitividad, frente a las compras de terminados afuera. Esto debido a que la industria local tiene que estar renovando equipos”.
En pro de la industria, el directivo de Acolfa también consideró beneficioso el plan para agilizar trámites ante la Dian, la importación y exportación bajo planes especiales (Plan Vallejo) y las declaratorias de zonas francas.
Minería, turismo y más
Con el Pipe 2.0 se mantienen beneficios arancelarios al sector minero durante los próximos dos años.
Dicho sector es uno de los que más impulso tendrá pues se mejorarán las condiciones para la exploración costa afuera, una a las apuestas de Ecopetrol para subir la producción de petróleo. Además, habrá cobro de regalías variable para estimular la exploración.
Otro de los beneficios que se revivió con el Pipe 2.0 es el del estímulo tributario por construir hoteles, que ahora permanecerá hasta el 2017.
“Vemos con buenos ojos el esfuerzo del Gobierno por adelantar un plan que incentive la economía, impulse la productividad y alivie las cargas del empresariado”, indicó Gustavo Toro, presidente de Cotelco.
En materia educativa, la implementación de la jornada única en los colegios públicos absorbió el impulso del Pipe 2.0. La ministra del ramo, Gina Parody, anunció que con el plan de choque se invertirán 5 billones de pesos en 4 años. “La meta es construir 31.000 aulas nuevas que permitirán cubrir el 60 por ciento del déficit que hay en la actualidad para lograr implementar la jornada única”.De paso, esta dinámica generará alrededor de 167 mil empleos.
El mismo ritmo se le pretende poner al transporte, donde se prevén inversiones por 4 billones de pesos para poner al día 800 proyectos que aún están sin concluir y que son distintos a las obras 4G.
Para el sector agro, la inversión, por 1,1 billones de pesos estará enfocada principalmente a la vivienda rural, área en la que intervendrán 59.923 viviendas, es decir, “6.000 menos de las entregadas en 4 años anteriores, ahora se harán en el segundo semestre del año”, indicó el ministro Aurelio Iragorri.
El presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) indicó que “un aspecto a destacar para el sector rural es el de vivienda, pues esta cada vez resulta más cómoda para productores del campo”.
El presidente Santos concluyó diciendo que el paquete de medidas del Pipe 2.0 “no implica que no sigamos explorando para hallar soluciones que mejoren la competitividad y, por consecuencia, podamos tener mayores tasas de crecimiento a largo plazo”.