El transporte internacional de carga está en la categoría de Auxiliar Aduanero en Venezuela, y hoy existen en la frontera 38 empresas activas que se han visto afectadas por el cese de operaciones desde el 19 agosto de 2015, fecha en que el Gobierno de Venezuela cerró la frontera con Colombia.
Vladimir Tovar, representante de Asuntos Fronterizos de la Federación de Cámaras de Comercio -Fedecámaras- explicó que existen 2.500 unidades de carga cesantes ante la interrupción del paso binacional.
“Son incalculables las pérdidas registradas en este sector. Si bien es cierto que la flota de tractomulas fue devuelta a cada nación el pasado 27 de febrero, el hueco económico continúa, además del descontento de quienes ven con nostalgia décadas de trabajo suspendidas en una medida que no beneficia a nadie”, señaló el vocero de Fedecámaras.
Por su parte, Jorge Casanova, presidente de la Cámara Social de Transporte de Carga Pesada del Táchira, indicó que entre 20 y 30 gandolas (tractomulas) del total de vehículos registrados en la organización regresaron a sus países de destino, no sin antes cancelar la deuda generada por concepto de parqueadero, que en promedio ascendía a 10.000 pesos diarios, como tarifa mínima.
Reveló Casanova que según el tipo de vehículo y la capacidad de carga se pudieran cuantificar las pérdidas económicas.
“Una gandola de tipo C3 con capacidad para 13 toneladas métricas está dejando de producir cada mes entre 5 y 6 millones de bolívares, que en pesos representa de 16 a 19 millones 200 mil pesos”.
Si entre 20 y 30 gandolas de clasificación C3 han permanecido cesantes desde el cierre fronterizo, las pérdidas en 6 meses se contabilizan entre los 30 a 36 millones de bolívares, unos 96 y 115 millones 200 mil pesos mensuales por gandola, detalló el directivo.
Golpe a la minería
En el sector minero del Norte de Santander, -dijo Casanova- entre 6 mil y 7 mil trabajadores han quedado cesantes porque el carbón se encuentra represado en la zona sin poderle dar paso hacia Venezuela y de allí a su destino final que puede ser China, Estados Unidos o Chile.
“Entre 800 a 900 gandolas, tipo 3S3, con capacidad de carga de 30 toneladas de carbón, obtenían una ganancia diaria en la zona (Cúcuta-Ureña/Puerto Santander/Orope) de 120 mil bolívares o 384 mil pesos. Esto se ha perdido”.
Por ser el tema de transporte de carga internacional un nicho de trabajo con más de 30 años de historia en la frontera colombo venezolana, el presidente de la Cámara de Transportistas ve urgente la necesidad de la reapertura del paso entre los puentes internacionales.
“Si el Gobierno venezolano está necesitando captar divisas, eso se logra exportando y para exportar el primer requisito es abrir la frontera. Abogamos porque se abra el paso entre ambas naciones. Queremos una frontera de paz pero con fuentes de trabajo que dignifiquen al ciudadano y generen bienestar para ambas naciones”.
“Que Venezuela indemnice”
Eduardo Acero recuperó el pasado 27 de febrero “su caballito de trabajo” con el que transportaba mercancía de exportación desde Venezuela a Colombia, oficio que venía desarrollando desde hace 25 años y que ahora ha reducido sus ingresos en un 70 por ciento por encontrarse detenido.
“Pagué en parqueadero 1 millón 850 mil pesos, es decir 514 mil bolívares. ¿Quién nos responde por la plata del estacionamiento y del seguro que pagamos en 110 mil bolívares, más 20 mil por habilitación? Yo tuve que vender mi carro para poder traerme la gandola”, dijo con voz resignada.
Para el transportador de carbón, el Estado venezolano debe indemnizar a los que han perdido bienes, dinero y puestos de trabajo después que el presidenteNicolás Maduro decidió cerrar la frontera.
Invitó a los mandatarios de Venezuela y Colombia a ser más conscientes de la problemática fronteriza y buscar una pronta salida a la crisis que ha generado “desempleo y hambre” en la región, precisó el transportador
“Por favor, abran los ojos, atiendan la problemática de sus pueblos. En Colombia el sector minero está igual de deprimido. Sean flexibles, presidente Santos, usted tiene más de 7 mil obreros en su país. Les estoy hablando a los dos –Maduro y Santos- del sector más humilde
de sus países, de la clase obrera que un día prometieron defender”, fue el calmor
del conductor.