El director de Cormagdalena, Luis Álvaro Mendoza, aseguró que el tránsito de barcazas a través de esta arteria fluvial se facilitaría gracias a la acción de las hidroeléctricas y de posibles lluvias. Movimiento de crudo, afectado por la sequía.
Aunque el transporte de petróleo y de mercancías a lo largo del río Magdalena no ha dejado de sentir los efectos de la sequía que tiene los niveles de esta vía fluvial por debajo de registros que no se veían desde 1977, Cormagdalena -entidad que tiene por misión ayudar a la recuperación de la navegación- prevé que a partir de marzo próximo se podría normalizar el tránsito de las embarcaciones.
El capitán (r) Luis Álvaro Mendoza Mazzeo, director de Cormagdalena, aseguró que los niveles del río Madgalena podrían comenzar a aumentar a partir de marzo próximo como consecuencia de un aumento en el caudal de las aguas derivadas de las hidroeléctricas y, también, de mayor presencia de lluvias. “Esperamos tener una navegación más fluida en el tercer mes de este año”.
Según datos de Cormagdalena, el nivel más bajo del río está en Barrancabermeja (Santander): es de apenas 36 centímetros (el mínimo en esa zona fue de 12 centímetros). Entretanto, en el sector de La Mojana (Sucre) - Las Varas, la medición mostró que las aguas están en 1,60 metros. Asimismo, en Puerto Salgar los niveles son de 1,63 metros. Sin embargo, a la altura de El Plato (Magdalena) el registro es de 5,05 metros.
Pese a las dificultades y a que el nivel mínimo requerido para navegar es de 1,64 metros, explicó Mendoza, hay 17 convoyes de barcazas navegando a lo largo del río los cuales ya no tardan siete días en hacer el recorrido entre Barrancabermeja y Barranquilla, sino cerca de 18.
“Estamos haciendo las labores de mantenimiento y de dragado. Hemos tenido que hacer más trabajo del esperado y logramos mantener la navegación entre San Pablo (Bolívar) y Barrancabermeja –son los últimos 40 kilómetros navegables–”, manifestó el Director.
Y además de la ejecución de los trabajos de dragado, explicó Mendoza, los capitanes de los convoyes deben recibir la información precisa para que no sufran encallamientos mientras transportan petróleo y mercancías. Según los datos de Cormagdalena, en lo que va de enero se han desplazado 211.583 barriles de crudo por el río. “Estamos haciendo un esfuerzo para que la refinería no se paralice en Barrancabermeja”.
Para el presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros (Aciem), Julián Cardona, el actual fenómeno de ‘El Niño’ es una oportunidad que tienen las autoridades encargadas del río para proceder a realizar los dragados y la limpieza correspondiente. “Los próximos tres meses deberían ser aprovechados para esas tareas”.
Alejandro Costa, gerente general de Impala Terminals Barrancabermeja, señaló que, a pesar de las dificultades que está causando el verano en el país, la flota fluvial de esta compañía tiene socios estratégicos a lo largo de la cadena multimodal.
“Impala ha continuado con el transporte de mercancías desde su puerto fluvial multimodal de Barrancabermeja hasta los puertos del Caribe. Nuestra integración logística, combinada con el conocimiento del mercado, la estrecha relación con los clientes y la capacidad de almacenamiento con la que contamos en Barrancabermeja han permitido optimizar la navegación”, aseguró el Gerente.
OBRAS DE ENCAUZAMIENTO CONTINÚAN A LA ESPERA
Según el Director de Cormagdalena, en la segunda semana de junio de este año debe terminarse la etapa de preconstrucción dentro del proceso para rehabilitar la navegabilidad. Desde ese momento, deberán comenzar las labores de encauzamiento de esta arteria fluvial.
De acuerdo con un documento de Cormagdalena, en las unidades funcionales 1 y 2 del proyecto (que tiene un costo total de $2,5 billones) se hará “un dragado inteligente para mantener niveles de servicio adecuados”. Esto quiere decir que esas intervenciones se harán entre Barrancabermeja y Bocas de Ceniza.
Por otra parte, está previsto que en las unidades funcionales 3 y 4 (que comprenden el trayecto entre Barrancabermeja y Puerto Salgar) se ejecutarán intervenciones no solo de dragado sino “168 obras entre las cuales están diques direccionales, diques de alineamiento, revestimientos en trinchera, excavaciones, enrocado y dragados de inducción”.
El objetivo es que la totalidad de estas obras llegue a su fin en el año 2020 y que los tiempos de navegación se reduzcan de siete a apenas tres días. Asimismo, Navelena estará encargada de la administración de la arteria fluvial hasta el 2027.
Héctor Sandoval D.