POR:
LUPE MOUTHÓN MEJÍA
Barranquilla y Atlántico constituyen un territorio con amplias ventajas comparativas y buenos indicadores económicos.
Aumentar la competitividad, impulsar los clúster y desarrollar las acciones necesarias para que Barranquilla y el Atlántico sean un centro (hub) intermodal en el Caribe, son algunos de los desafíos en materia económica que identificaron varios expertos consultados por EL HERALDO para las nuevas administraciones de Distrito y el Departamento.
El territorio local cuenta con ventajas comparativas que incluyen una ubicación geográfica estratégica, capital humano de alta calidad y buenas oportunidades de inversión que pueden capitalizarse para consolidar el desarrollo de Barranquilla y el Atlántico en el contexto nacional y el Caribe.
De acuerdo con la Cámara de Comercio de Barranquilla la infraestructura merece atención especial para esta región del país y una de sus propuestas se refiere al sistema de transporte masivo y al inicio de los estudios necesarios para determinar los corredores y tecnologías factibles para expandirlo incluyendo a las zona del área metropolitana.
En el caso del departamento, la CCB señala que mejoras en infraestructura deben concentrarse en el mejoramiento de la conectividad con su entorno. Con proyectos de dobles calzadas como la Vía al Mar, Cordialidad, Oriental y Palermo - Ciénaga, pues aunque esta última no se encuentra en el Atlántico es clave para su competitividad.
Igualmente señala que el corredor vial comprendido entre Malambo y Barranquilla presenta actualmente bajos niveles de servicio que ameritan una intervención integral o completa orientada a ampliar su capacidad, introducir transporte masivo, ciclo rutas, aceras y arborización.
Hub logístico para el Caribe
Para el presidente del Puerto de Barranquilla, René Puche, el reto más importante es continuar la transformación que se ha venido dando en Barranquilla, “la cual no solo favorece al sector portuario sino a todos los sectores de la economía local”. Agrega que se debe impulsar una visión integradora de la ciudad que promueva su desarrollo como un hub logístico para el Caribe, para lo cual hay que fortalecer la industria y desarrollar la conectividad de la ciudad con el resto del país y el transporte intermodal. Sobre el nuevo gobernador, Puche dice que debe enfocar sus esfuerzos en desarrollar una visión compartida con los municipios para lograr las sinergias necesarias que vuelvan al Atlántico atractivo para las empresas que quieren exportar. “Esto generará oportunidades para estas comunidades y mejor calidad de vida para sus habitantes”, añade.
Manejo inteligente del presupuesto
El economista PhD y docente de Uninorte Jairo Parada señala que en finanzas el nuevo alcalde no va a contar con los mismos recursos de la vigencia anterior, ya que los ingresos por regalías estarán recortados y el presupuesto para 2016 frente al ejecutado en este año no tuvo un gran incremento. “No estamos en una bonanza y por ello tendrá que hacer un buen manejo para acometer las inversiones proyectadas”, indicó. Salir de Ley 550 plantea un desafío, pues comenzarían a entrar procesos de embargo, “aunque el Distrito tiene una deuda pública manejable, hay otras en materia de pasivos corrientes”. Indicó que el alcalde recibe unas finanzas en mejor estado de las que recibió en su primer mandato. Para el Atlántico, recomienda: “Recuperar el sur desde lo agroindustrial productivo y no simplemente asistencial”.
Consensos por la competitividad
La presidenta de la Cámara de Comercio de Barranquilla, María José Vengoechea, presentó una serie de propuestas para políticas de gobierno desde la Alcaldía de Barranquilla y la Gobernación del Atlántico, entre las que se destacan la importancia de dinamizar los clústeres con alto potencial, lo que ayudará a mejorar la posición competitiva de las empresas localizadas en el territorio. Además plantea el desarrollo de nuevos negocios en la región, ya que dada la ubicación geográfica de Barranquilla y el Atlántico, se ha venido consolidando una actividad logística y portuaria con ventajas competitivas. Resultados recientes de estudios evidencian que en el Caribe hay una cadena de yacimientos de hidrocarburos cuyo tamaño podría ser muy importante.
El ‘off shore’ se convertirá en la nueva frontera de los hidrocarburos que le permitirían el desarrollo de nuevas industrias. Lograr consensos en materia de competitividad es el reto en términos de institucionalidad y se centra en consolidar el esquema de alianzas público-privadas como estrategia para facilitar la implementación de proyectos de la ciudad. Desde la promulgación de la Ley en el año 2012 hasta el momento se han presentado 322 iniciativas de carácter público y privado, de las cuales hay 46 en la Costa, lo que representa un 14% del total. Solo se han aprobado 28 iniciativas en el país por unos $43 billones (11% del total) y para la Región Caribe solo 2 se aprobaron. Se propone establecer una Agencia de Asociaciones Público Privadas para la Región Caribe, ya sea de carácter público, privado o mixto, que logre identificar, proponer y estructurar proyectos de infraestructura productiva o social, utilizando la ley de APP como herramienta para que el sector privado participe con mayor protagonismo del desarrollo de la región.
Más programas de formación
La directora de Fundesarrollo, Laura Cepeda, asegura con el tema del empleo se debe aclarar que no son los gobiernos sino las empresas las que lo generan y que la mayoría de inflexibilidades que desincentivan el trabajo formal se originan a nivel nacional, como son los costos laborales no salariales, rigideces en la contratación y en los horarios de trabajo. Afirma que Barranquilla ha visto aumentos sostenidos en su tasa de participación laboral y en el número de ocupados, sin embargo, la proporción de empleo asalariado ha disminuido. “La Alcaldía debe ser muy estricta en la pertinencia y la calidad de programas como Universidad al Barrio y desarrollar programas de formación dual de educación técnica”. Sobre Atlántico dice que la inundación de fines de 2010 dejó al sur estancado en crecimiento y generación de ingresos, por lo que el reto es desarrollar el agro con el manejo técnico del agua y de los suelos, de modo que la población pueda cultivar más allá de la subsistencia.