Al terminar 2015, la industria colombiana mostró signos de recuperación y la refinería de Cartagena, Reficar, tuvo que ver.
Ahora, el Gobierno y el sector privado estiman un crecimiento para la industria superior al del 2015 e, incluso, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, cree que será el sector estrella.
Tras mostrar signos negativos en los primeros meses del año anterior, la devaluación la impulsó y en junio la producción creció 1,5 por ciento; en julio, 0,3 por ciento; en agosto, 2,6; en septiembre, 2,0 y en octubre, 1,3 por ciento.
Esto según la Encuesta Mensual Manufacturera del Dane, que además reveló el lunes que en noviembre la producción industrial subió 4,8 por ciento, frente a igual mes del 2014. En este crecimiento, que fue el mejor registro desde marzo del 2014, cuando creció 9,8 por ciento, y el mayor desde 2012 para un noviembre, fue clave el aporte de la rama de coquización, refinación de petróleo y mezcla de combustible, el cual, individualmente, se expandió en 17,4 por ciento.
Cabe anotar que fue en noviembre cuando empezó a operar Reficar, que ya empezó a impactar positivamente a la industria.
De las 39 actividades industriales representadas en la encuesta del Dane, 26 registraron variaciones positivas en noviembre del 2015. Además de la coquización, también se posicionaron las de bebidas, productos farmacéuticos y sustancias químicas medicinales.
La ministra de Comercio, Industria y Turismo, Cecilia Álvarez-Correa, dijo que “pese a la complicada coyuntura internacional, llevamos seis meses consecutivos en terreno positivo, lo que demuestra la fortaleza del mercado interno colombiano y la recuperación de la industria”.
Sin embargo, el crecimiento año corrido de la actividad manufacturera –agrega el Dane– fue 0,7 por ciento. Por tanto, el aumento anual habría estado en un nivel cercano al del 2014, que fue de 1,3 por ciento.
El ministro Cárdenas dijo el viernes pasado que la industria es el sector que más crecerá en el 2016.
Por su parte, un análisis de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) señala que “los resultados en el 2015 estuvieron afectados por el cierre de la planta de Reficar; la caída en las exportaciones, producto de la desaceleración mundial; la persistencia del contrabando e informalidad, y los grandes limitantes que tenemos en competitividad. Sin embargo, en los últimos meses, los indicadores del sector manufacturero empezaron a reaccionar favorablemente y terminó el año con una tasa positiva y posiblemente el 2016 será mejor”.
No hay mal...
Y es que el dólar a pesar de estar por las nubes, en niveles de 3.300 pesos y elevar los costos de las materias primas importadas, lleva a la sustitución de productos como alimentos procesados, calzado y ropa.
Las obras viales y de construcción de vivienda están impulsando, entre otros, las ventas de cemento, concreto, hierro y otros materiales.
Los bajos precios del crudo reducen costos en la cadena petroquímica, como plásticos y resinas.
¿Pero, por qué crece la industria colombiana en medio de la desaceleración, la pérdida de representación del sector sobre el PIB (producción) y quejas de altos costos de energía y logística? (Lea también: Acción de Ecopetrol bajó 9,92% y quedo en 881 pesos)
De acuerdo con Cárdenas, el dinamismo del PIB y el sector industrial estarán en parte sustentados por la entrada en funcionamiento de Reficar, por el arranque de la ejecución de las primeras concesiones viales de cuarta generación y por el impulso de políticas para mover la vivienda.
La reapertura de Reficar, que empezó a operar en noviembre pasado, aportaría 2,7 por ciento al crecimiento de la industria manufacturera en el cuarto trimestre del 2015, y las cuentas de Cárdenas indican que la refinación de hidrocarburos pesa cerca del 12 por ciento del sector industrial.
César Ferrari, profesor de economía de la Universidad Javeriana, afirma que el dinamismo de la industria por el crecimiento de Reficar es extraordinario porque pasó de producir cero a cierta cantidad. Sin embargo, sostener después el ritmo de crecimiento va a ser muy complicado.
“Al principio la producción se va a ir amoldando a las nuevas circunstancias y crecerá poco a poco, pero llegará a un momento que no lo haga más”, explica.
Considera que la tasa de cambio torna rentables los sectores que compiten con importaciones o producen para exportar, como manufactura y agricultura.
José Vicente Romero, economista de BBVA Research, dice que la refinería aumentaría el PIB industrial en 2,6 puntos porcentuales, contribuyendo con 0,3 al crecimiento del PIB total en el cuarto trimestre del 2015. “Su impacto se sentiría con mayor fuerza en los primeros tres trimestres del 2016, aportando 7 puntos de crecimiento a la industria y cerca de 0,8 al PIB total”, concluye.
Carros y comida repuntan
El presidente de GM Colmotores (Chevrolet), Jorge Mejía González, dice que el impacto del dólar en los precios de los carros obligó a moverse rápido en el 2015 y hacer ajustes sobre la marcha, como reducción de costos.
Aunque al final del ejercicio la compañía mermó 1,3 puntos de participación de mercado, los ensamblados en el país
perdieron menos competitividad por la divisa estadounidense que los importados, y aumentaron su ‘tajada’
de 31,7 a 33,8 por ciento.
Las cifras del Dane indican que en 11 meses, a noviembre del 2015, hubo un aumento en las ventas reales de las
ensambladoras colombianas, del 0,5 por ciento.
El gerente de Alimentos Polar Colombia, José Pulido, dijo por su parte que al cierre del 2015, lograron crecer nuevamente a doble dígito en las categorías donde participan y lograron un aumento en volumen del 11 por ciento respecto al 2014.
“Con tan solo tres años de participación en el mercado de alimentos para mascotas, esta ha sido la categoría de mayor crecimiento en volumen para la empresa durante el 2015 con un aumento del 20 por ciento”, sostuvo.
Y es solo la tercera más grande en el negocio de comida para perros.
En la categoría de harina precocida de maíz, lograron un crecimiento de 9 por ciento. Y en el de avena,
de 5 por ciento.
El presidente del gremio más grande del país y un académico consideran que en 2016 la industria recogerá frutos de las inversiones en Reficar y del dólar.
“La entrada de la refinería por sí sola significará un crecimiento –de acuerdo con las estimaciones disponibles– de entre 6 y 7 por ciento de la producción industrial. Esa inversión ya está hecha y hay que recoger sus resultados”, dijo el presidente de la Andi, Bruce Mac Master.
Por ello, el pronóstico del gremio empresarial es que la expansión de la industria se ubicará entre 1 y 3 por ciento, impulsada, especialmente, por la tasa de cambio.
“Falta todo un trabajo en competitividad estructural. Es vital que el efecto estadístico del crecimiento que va a traer la refinería no distraiga la atención del comportamiento de los otros sectores de la industria y de los grandes retos de competitividad que tiene Colombia”, explicó.
¿La crisis de precios del petróleo no afectaría la producción de la refinería de Cartagena y no se cumpliría el pronóstico? “Sin duda, aunque la refinería es en esencia consumidora de petróleo como materia prima, y eso la favorece; la canasta de derivados como un todo se ve afectada. De otro lado las importaciones sustituidas por la refinería tendrán un valor menor al estimado, hace unos años”, agrega Mac Master, jefe de la Andi.
“El impacto de los menores precios del petróleo en la economía colombiana es importante por la participación del sector minero-energético en los ingresos fiscales, exportaciones, inversión extranjera, empleo y regalías, entre otros. Clave es que la puesta en marcha de la refinería jalone la producción industrial a partir de los encadenamientos productivos. Esa tarea permitirá irrigar sus beneficios en buena parte de la economía nacional”, acota.
Otras dudas
“Los inversionistas no están muy claros sobre la estabilidad de la tasa de cambio, a un nivel elevado, pues nadie quiere invertir si no está seguro sobre la rentabilidad. Mientras que nadie les asegure que su rentabilidad será alta durante un buen tiempo, no va a invertir tampoco. Por eso, no se da una recuperación sostenida de los sectores industriales”, asevera por su lado, César Ferrari, profesor de economía de la Universidad Javeriana. Igualmente, considera que el Banrepública ha dado señales muy equívocas, pues va intervenir si la tasa de cambio sube, pero no ha señalado que hará si baja.
Redacción Economía y Negocios