Informe de la Contraloría General cuestiona al Fondo Adaptación por “pírrico avance” en el ‘megaproyecto’ de reforzamiento, que cuesta más de un billón de pesos.
El riesgo de una nueva tragedia “se agrava” en Canal del Dique, entre Atlántico y Bolívar, según la Contraloría General de la República (CGR). Un informe evidenció que hasta el 30 de junio pasado hubo un “pírrico avance” en el reforzamiento del Canal y lanzó nueve advertencias.
El ‘megaproyecto’, contratado por el Gobierno (Fondo Adaptación), apenas lleva un 13,4% de ejecución, tras cuatro años de haberse iniciado. Entre febrero y junio de este año registró un avance del 0,2%, según la CGR. El documento precisó que en los trabajos prioritarios se pasó del 0,9% en febrero al 10% en junio, mientras que las obras definitivas continúan en el 0%.
“Las demoras aumentan el riesgo de las víctimas del fenómeno El Niño 2010-2011”, dice el informe. Los altos niveles del Canal del Dique ocasionaron su ruptura en el sur del Atlántico entre 2010 y 2011. La emergencia dejó más 90.000 damnificados que tuvieron que ser reubicados para alejarlos del peligro, pero dejaron atrás sus animales domésticos, ganado, cultivos y viviendas.
El ‘megaproyecto’ del Gobierno contempla inversiones por más de un billón de pesos. Fue dividido en cuatro etapas: Estructuración (5% del presupuesto), con $5,540 millones; el estudio y los diseños (10%), con $65,709 millones; las obras prioritarias (15%), con $216.079 millones; y las obras principales (70%), $716,075 millones.
El cronograma inicial planteó la fase de estudios y diseños entre agosto de 2013 y enero de 2016; las obras prioritarias de enero de 2015 a diciembre de 2016; y las principales entre septiembre de 2016 y diciembre de 2018.
Prorrogas y adiciones
El contrato suscrito con Consorcio Dique para diseños definitivos se ha prorrogado nuevamente de manera que durante la vigencia 2016 no se contará con esos diseños y en consecuencia no se iniciarán las obras. El contrato ha sido adicionado cuatro veces. Su finalización inicial era en 2015, se extendió para el 2016. Con posterioridad se habla de febrero de 2017 con terminación en agosto de 2018. Ha tenido tres modificaciones para adicionar su costo en $2.708 millones. Pasó de $51.798 millones a $54.506, "sin que todavía haya diseños definitivos para comenzar las obras".
Explicación fuera de contexto
La explicación del Fondo Adaptación ante el clamor de obras para contrarrestar los efectos del actual fenómeno de la niña resulta “fuera de todo contexto”. Para el ente de control “es claro” que no puede haber obras ni restauración de ecosistemas y navegabilidad de los ríos sin estructuración, estudios y diseños. “Lo que no está adecuadamente sustentado, es que esta etapa lleve cuatro años y llegue nuevamente el anunciado fenómeno de la niña sin que se cuente con una sola obra que permita el objetivo para el cual se diseñó todo el ‘megaproyecto’”.
Gestión predial
A la Contraloría le preocupa que el “mayor obstáculo” para la ejecución de obras entre Calamar y Santa Lucía sea la gestión predial, tema que es analizado, diagnosticado y contratado desde el 2012, sin que a la fecha haya sido superado. Y que se haya contratado nuevamente por más de $6.000 millones para este fin, cuando el tema fue definido y pago durante 2012, 2013 y 2014. El Fondo ha dicho en 2015 y 2016 que lo único pendiente es la legalización y adquisición de tres predios. El contrato ha sido prorrogado cinco veces.
Ineficiencia e inefectividad
Avance del 13,4% con obras prioritarias en el 10% y definitivas en el 0%. El estado del ‘megaproyecto’ evidencia que “no existen condiciones físicas que permitan minimizar el riesgo ante una nueva ola invernal”. La falta de obras llama más la atención de la Contraloría porque el Fondo Adaptación había informado que el 2015 sería “el año de las obras”, y el avance fue del 0,9% en las obras prioritarias y 0% en las definitivas. El cronograma ha tenido varias prorrogas, en principio justificadas en la “complejidad del proceso de articulación de los actores y las entidades comprometidas en el mismo”. En la actualidad, sin embargo, este argumento “pierde toda fuerza”, a criterio de la CGR. “Lo que se refleja es ineficiencia e inefectividad frente a la ejecución de los compromisos adquiridos por el Fondo Adaptación”.
El 49% de los contratos, sin ejecutar
De 19 contratos en ejecución, 7 presentan avance físico y presupuestal del 0%. La Contraloría General reportó que el 49% de los contratos en desarrollo, a junio 30, no se han empezado a ejecutar. La fase final (diseños definitivos y obras prioritarias y definitivas) “no tiene un solo avance”.
Incumplimiento de los cronogramas
No se cumplen los cronogramas establecidos. Tras 15 meses de suscritos los contratos de obra no se han empezado a ejecutar y las interventorías suscritas con la finalidad de hacer seguimiento a los contratos no presentan “ningún avance”. “No hay pronunciamiento sobre la falta de ejecución contractual”. El informe dice que cuando analizan los avances y compromisos encuentran que solo hay obras menores de adecuaciones en diques que ya existían.
Entre Calamar y Santa Lucía
El contrato por $11.007 millones con Latinco S.A para controlar las inundaciones entre Calamar y Santa Lucía apenas va en un 3% de avance, tras dos años de su suscripción. En la información del Fondo Adaptación registra un avance físico del 74% y presupuestal del 56%. Al ser verificado por la Contraloría, en visita realizada el 17 de junio pasado, se evidenció que apenas iba en un 3%. La fecha inicial de terminación (22 de agosto de 2015) se ha extendido hasta el 28 de enero de 2017.
Temor por el invierno
La Contraloría General tiene “gran preocupación” por la “falta de herramientas para enfrentar el invierno, que generará efectos gravísimos para la población vulnerable”. Las ofertas del Fondo Adaptación de obras para agosto y septiembre de 2016 “no se pueden cumplir y apenas en la vigencia 2017 se tendrán los diseños para iniciar la contratación de obras”. De presentarse el fenómeno de la niña no se cuenta con herramientas para que la población vulnerable pueda enfrentarlo.
Contratos sin liquidar
Se evidencian contratos terminados desde febrero de 2015 que datan de las vigencias 2012 y 2014 que a marzo de 2016 no se han liquidado. La fase final (diseños definitivos y las obras prioritarias y definitivas) “no tiene un solo avance”. La gestión de los contratos suscritos desde el 2012 es “muy lenta”, al punto que los que están en curso no superan el 70% de avance físico y presupuestal. Tampoco los terminados han sido liquidados y en muchos casos se encuentran en esta situación desde hace más de tres años.
“Los trabajos son para proteger el Canal del Dique por décadas”: Iván Mustafá
Iván Mustafá, gerente del Fondo Adaptación, recordó el viernes pasado que es nuevo en el cargo (desde mayo). Enfatizó en que los trabajos no son solo para enfrentar el invierno de este año, sino para la protección del Dique “por décadas”. Afirmó que la tasa cambiaria y el proceso de empalme de su cargo son parte del motivo de los retrasos. Anunció que en noviembre estarán las máquinas en los municipios para los trabajos de contención. Se comprometió a entregar en febrero de 2017 los diseños definitivos para la navegabilidad, que están a cargo del Consorcio Dique. Y aseguró que en abril del año próximo estarán definidos los contratos de las obras preventivas, con excepción de los trabajos en Calamar, que deben ser entregados en junio.
“Se tomaron la foto y nada que cumplen con las obras”: Ecker, Planeación Santa Lucía
“Debieron iniciar las obras hace mucho y nada, eso viene a paso lento”, cuestionó Edward Ecker Martínez, secretario de Planeación de Santa Lucía, sur del Atlántico. “Apenas han hecho un descapote de la ribera del Canal del Dique, y eso fue hace como 10 días”.
El funcionario aseguró que desde la última reunión del Fondo Adaptación (el 3 de agosto pasado) en el municipio, a la que asistió el gobernador, “se tomaron la fotos” anunciaron que se iniciaban obras “y nada que cumplen”. “Los niveles del Canal siguen subiendo. La situación cada vez es más crítica porque hasta quitaron los espolones de madera que se habían puesto, para las obras. Estamos más desprotegidos”.