Dos procesos dentro del proyecto túnel de El Toyo andarán al tiempo: uno el del inicio de esa obra de infraestructura vial, considerada la más grande de los últimos 50 años en Antioquia, y otro— el jurídico— por las presuntas irregularidades del contrato para su construcción.
En primera instancia, las mesas de trabajo desarrolladas para revisar, durante 45 días, los acuerdos firmados por la anterior Administración seccional arrojaron como resultado la firma de un anexo al contrato (otrosí) con implicaciones para las partes comprometidas.
Sobresale, de los extras pactados, que la Gobernación entregará al contratista, el consorcio Estyma, el 2,5 por ciento, es decir $26.000 millones, del valor total de su aporte para la obra ($780.000 millones) a más tardar el 2 de junio de 2016 (hoy). Estos recursos, según el gobernador Luis Pérez, los establece el otrosí.
“Cuando termine esa etapa entregaremos otro 2,5 % y ahí avanzaremos. No hay que asustarse por estos otrosí. El túnel de la Línea lleva más de 25 anexos al contrato”, indicó el mandatario seccional. Aclaró que los recursos se girarán en un lapso de 12 meses cuando se realicen los diseños definitivos y se obtenga la licencia ambiental.
Solidaridad en imprevistos
Uno de los reparos más insistentes al contrato, por parte de la Gobernación, durante las mesas de trabajo fue el de los sobrecostos que pudiera tener el proyecto.
No obstante, el contratista y exfuncionarios que suscribieron el contrato, reiteraron que el sistema de riesgos utilizado para esa obra de carácter público se parece al de un sistema de concesión de 4G, en la medida en que el Estado transfiere el 74 por ciento de los riesgos al Contratista y conserva sólo el 26 por ciento.
Sin embargo, el gobernador Pérez anunció, como parte del otrosí, un fondo de contingencia con recursos por $106.000 millones para pagar contingencias e imprevistos.
“(...) Logramos que por primera vez cualquier sobrecosto no sea recargado solo al departamento sino pagado por Invías, Alcaldía y la ANI. Este es un paso para poner a la Nación en la misma bolsa (...)”, dijo el mandatario.
En el otrosí el fondo de contingencia quedó estipulado de la siguiente manera: “corresponde a los recursos no comprometidos presupuestalmente por el contratante disponibles de las autorizaciones de vigencias futuras otorgadas (...) por la Asamblea Departamental y el Concejo de Medellín.
El manejo de los recursos en el desarrollo del proyecto es la principal preocupación para el diputado Juan Esteban Villegas. Anotó que aún no se sabe cuánto valdrá la obra y resaltó que el anexo al contrato convoque la solidaridad de los actores intervinientes ante un eventual sobrecosto.
Villegas, entre tanto, afirmó que hoy por temas de indexación el proyecto está costando $ 123.000 millones más. Es decir que de los 780.000 millones que debía destinar la Gobernación hoy son $903.000 millones.
“Ahora se debe acelerar el paso porque es una obra que por su magnitud cada día cuesta más. Es una especie de taxímetro”, acotó.
El Túnel del Toyo tendrá 9,7 kilómetros de longitud y hace parte de una variante entre los municipios de Santa Fe de Antioquia y Cañasgordas, que comprende 18 túneles, 31 puentes y 20 kilómetros de vías a cielo abierto, conectando los tramos Mar 1 (Medellín-Santa Fe de Antioquia) y Mar 2 (Cañasgordas-Chigorodó), de Autopistas de la Prosperidad.
Niega reducción de tiempo
Una vez más, el gobernador Pérez discrepó con la reducción en tiempos de desplazamiento con el sistema vial del Toyo una vez esté en funcionamiento que establecen los estudios técnicos de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).
“El túnel no ahorra una hora y media. Si mucho es unos minutos”, enfatizó el mandatario de Antioquia.
Pero, a diferencia de lo que dice Pérez Gutiérrez, dichos análisis técnicos establecen que los radios de curvatura de la nueva vía serán de 230 metros y no son de 25 metros, cómo se presentan en la vía actual. Así, el tiempo de recorrido por el nuevo trazado entre Santa Fe de Antioquia y Cañasgordas, en un vehículo de carga, bajará de dos horas, a 30 minutos.
Los mismos estudios, también dan cuenta de que la variante del Toyo hace que la distancia baje de 66 kilómetros a 39,5 y que la velocidad de diseño se duplique, pues la pendiente está planteada de 6 %.
Las bondades del proyecto también quedaron plasmadas en un concepto del Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes): “Pese a incorporar un túnel de mayor longitud (9,7 km), esa alternativa ofrece una mayor garantía para la estabilidad de la carretera, ya que disminuye el riesgo de instabilidad de laderas (...)”, señala el documento.
Proceso jurídico en firme
En tanto el gobernador Pérez rompió el silencio que mantuvo durante meses sobre la obra, advirtió que siguen en firme los procesos jurídicos por supuestas irregularidades contra exfuncionarios y contratos. Reiteró que hay inquietudes por contratos de preconstrucción, construcción y mantenimiento, y que la obra no fue adjudicada por el Estado sino por un privado.
“El contrato puede tener vicios de ilegalidad pero no es la Procuraduría quien lo dice. Son los Tribunales”, apuntó
Pérez dijo que el Contralor Departamental instauró ante el Tribunal de Antioquia una demanda de nulidad al contrato del Toyo, pero que solicitó levantar eventuales medidas cautelares para dar inicio a la construcción de la obra.
Con todo y las advertencias de consecuencias jurídicas, que incluso —según el Gobernador—tiene medidas cautelares de embargo contra exfuncionarios, el otrosí establece como fecha de reinicio del proyecto el 2 de junio y desde esa fecha, es decir hoy, se empiezan a contar 18 meses de etapa preconstructiva.