Si bien la inflación moderó su ritmo en mayo, los esfuerzos para combatirla deben continuar sin descanso y ambos candidatos deben detallar sus planes.
El sábado pasado el Dane publicó su informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes de mayo en el cual se registró una moderación en el ritmo de la inflación. De acuerdo a la organización estadística la variación anual de los precios en Colombia bajó en el quinto mes del año a 9,07 por ciento. De hecho, la inflación mensual reportó un 0,84 por ciento, menos del 1 por ciento que marcó el mismo período del año pasado, en pleno choque del paro nacional y sus bloqueos ilegales.
Esta moderación en el crecimiento de los precios viene dada por la mitigación en la división de los alimentos, la mayor jalonadora de la disparada. Algunos productos agrícolas como las papas y las frutas frescas redujeron su aporte mensual mientras que la carne, la leche y el arroz registraron una tendencia contraria. En varios casos como el de los tubérculos las cosechas cumplieron un papel crucial en la morigeración del ritmo de aumento.
A pesar de ello, el alza en los precios no cesa en golpear con mayor dureza a los colombianos menos favorecidos. Según el Dane, el IPC anual para los hogares vulnerables es de 10,47 por ciento y el de los hogares pobres es de 10,68 por ciento. Una inflación de dos dígitos para los millones de compatriotas en esa condición constituye una ratificación de que la problemática social sigue, con sus efectos en la inseguridad alimentaria, en el costo de vida y en el pesimismo y descontento generalizado.
Es necesario recibir este respiro como transitorio y continuar con los esfuerzos para combatir la inflación. La noticia es positiva, pero, en palabras del presidente Iván Duque, “estamos lejos de cantar victoria”. Las medidas gubernamentales deben asimismo seguir su implementación -en especial aquellas orientadas a los insumos agropecuarios y a la cadena de producción de alimentos en el país-. Lo más probable es que en meses siguientes la contribución de este paquete oficial sea mayor y más definida.
Si bien es bienvenida esa moderación en la disparada inflacionaria, aún es pronto para afirmar que la tendencia al alza en los precios, en especial de los alimentos básicos, se ha quebrado y ya estamos en una senda de reducción. El comportamiento de los precios en este mes de junio será clave para establecer si el IPC continúa la morigeración de su crecimiento, en especial en comparación con el registro negativo de hace doce meses.
En paralelo a la continuación del plan del Gobierno Nacional es necesario conocer con más detalle las estrategias anti-inflacionarias y de reducción de los precios de los alimentos y otros productos de los candidatos Gustavo Petro y Rodolfo Hernández. La comunicación de estas líneas de acción no solo da información a los mercados y productores sino también hace pedagogía en los ciudadanos que experimentan la inflación en sus mesas de comedor. De hecho, el presidente de EE. UU., Joe Biden, solo hasta hace una semana publicó el suyo en una columna de The Wall Street Journal.
Por más que el costo de vida impida a los colombianos recibir mayores beneficios de la senda de la reactivación económica y calificar mejor la gestión económica del actual gobierno, la inflación como problemática no cesará de existir el próximo 7 de agosto.
Los dos aspirantes que hoy compiten por ocupar la Casa de Nariño necesitan contarles a sus futuros gobernados lo que van a hacer para reducir el crecimiento de los precios a los consumidores, con mucho mayor énfasis en los hogares más pobres.
FRANCISCO MIRANDA HAMBURGER
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