Dólar caro alivia cuentas y da esperanzas a empresas exportadoras

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Estas empresas pudieron cambiar sus ventas por unos 8 billones de pesos más que el año pasado.

La tasa de cambio ya ayudó a absorber gran parte de la caída de las exportaciones. De acuerdo con los reportes mensuales del Dane, las exportaciones en el 2014 cayeron 6,8 por ciento, en la medición hecha en dólares; pero en el informe sobre el producto interno bruto (PIB), en pesos, las exportaciones solamente cayeron 1,7 por ciento.

Si la tasa de cambio durante el 2014 hubiera sido, en promedio, igual a la del 2013, posiblemente el aporte de las exportaciones al PIB habría sido de unos 8 billones de pesos corrientes menos.

Los informes mensuales del Dane sobre exportaciones muestran que en el 2013 fueron 58.824 millones de dólares, y el año pasado cayeron a 54.795 millones de dólares del año pasado, con una disminución de 6,8 por ciento. (Lea: Dólar alto salvó a los que viven de las remesas)

El efecto de la devaluación se puede ver, por ejemplo, en Ecopetrol, principal empresa y principal exportadora del país. En el 2014, las utilidades netas se ubicaron en 7,8 billones de pesos (42 por ciento menos que en 2013). Al explicar, en el informe de gestión, la caída de los ingresos de 5,6 por ciento, la atribuyen a cuatro factores esenciales: menores precios (3,2 por ciento), menores volúmenes vendidos (1,7 por ciento), mayores gastos exploratorios (1,4 por ciento) y mayor tasa de tributación (0,8 por ciento).

Esos porcentajes que revela el documento, de no haber sido por la tasa de cambio que obtuvo la petrolera, hubieran generado una caída más fuerte, del 7,1 por ciento.

Y es que cabe recordar que tan solo en diciembre pasado Colombia registró una disminución del valor en dólares de las exportaciones del 28,5 por ciento, donde los segmentos de los combustibles y las industrias extractivas fueron predominantes. (Lea: Colombianos, entre los que más reciben remesas en Latinoamérica)

Carlos Ignacio Rojas, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Exportadores de Café (Asoexport), aunque atribuye los beneficios para los productores sobre todo a la fuerte alza del precio internacional del grano por efecto de una sequía en Brasil durante el 2014, también reconoce el papel que jugó la devaluación, que, cuando comenzó la normalización del precio y su descenso, permitió compensar y amortiguar esa caída, y que ha hecho que el precio interno del grano aún esté en unos niveles aceptables.

“Hoy, el precio interno es cercano a los 700.000 pesos, a pesar de que el externo volvió a los niveles entre 1,3 y 1,4 dólares por libra, después de estar por encima de los 2 dólares”, añadió Rojas.

Y para lo que resta del año, dice el presidente de Asoexport, de acuerdo con el análisis que hacen diferentes economistas se estima que el precio internacional del café se va a mantener en los mismos niveles y, de igual manera, la tasa de cambio, cerca de los 2.500 pesos, obviamente, con la volatilidad que ha habido, pero con una franja relativamente ancha, que puede tener momentos en que baje a niveles cercanos a los 2.400 pesos y otros en que se llegue a los 2.600 pesos, salvo que pase algo extraordinario.

En relación con la volatilidad que presentó el dólar, especialmente en marzo, Giovanni Gómez, director de Asuntos Económicos de Analdex, señaló que la recomendación que la entidad está haciendo a sus empresarios exportadores e importadores es que utilicen coberturas cambiarias, como muchos ya lo vienen haciendo, con excepción de muchas compañías pequeñas.

En eso coincide el floricultor José Antonio Restrepo, quien explica que, pese a que se dice que en su sector se la están ganando toda, eso no es tan cierto, porque parte de esa dinámica también fue empezar a hacer un manejo financiero del negocio y buscar coberturas.

“Yo tengo mis ingresos del año cubiertos en un 80 por ciento; entonces, no estoy haciendo efectiva la buena tasa cambiaria. Y eso no quiere decir que sea malo que eso esté sucediendo; por el contrario, es muy positivo porque digamos que sobre la zona de cobertura voy a tener una mejor tasa, y en este momento esa es una condición que va a aplicar para muchos floricultores en el sector”, dijo Restrepo.

Y agregó que para los floricultores, en efecto, el dólar ha sido muy positivo para las exportaciones, y que en su caso particular, cuando vivieron tantos años complicados que los llevaron a modernizarse y a tomar medidas en todo sentido (en la parte productiva, en salir en la búsqueda de nuevos mercados y de eficiencias), gracias a todo eso lograron sobrevivir a los periodos difíciles de revaluación, y, por tal motivo, ahora ve este efecto contrario de devaluación muy beneficioso.

“Estamos viviendo un tema de acomodo. Todas las monedas en el mundo se están devaluando frente al dólar; entonces, mercados tan importantes como el ruso se vinieron a pique básicamente por un rublo devaluado. Lo mismo pasa con el euro y el yen; son tres mercados muy importantes que estamos viendo en dificultades. Y, aparte, hay una presión muy fuerte para bajar los precios por parte de los compradores. De alguna forma, nos ha tocado entrar a hacer un ajuste de precios que, de cierta manera, se ha compensado vía devaluación”.

Los que sufren con el alza

Entre los analistas hay consenso en que la volatilidad del dólar, es decir, las alzas de su precio en una jornada y las caídas en la siguiente, será el denominador común en la primera mitad del 2015.

Lo que sí es cierto es que a los niveles en que está el dólar, a 2.598,6 pesos, que es la tasa oficial de hoy, sin duda ya no es rentable pensar en vacaciones fuera del país, lo cual tiene remedio.

Pero quienes no pueden aplazar sus compromisos, como los importadores, tendrán que traer, quiéranlo o no, sus materias primas del exterior a un costo más elevado, como es el caso de los harineros, pues casi toda la materia prima que usan en sus procesos la traen del exterior.

No es en lo único en lo que las personas sentirán el efecto de un dólar más costoso. Vehículos importados, artículos de tecnología y compras por internet en tiendas del exterior, que requieren el pago con tarjeta de crédito, sin duda saldrán más costosos, pues se liquidarán a una tasa de cambio más elevada.

La coyuntura tampoco favorece a las empresas con deudas en dólares, pues mientras su precio permanezca en un nivel alto, el costo de la obligación será igualmente elevado.

Perspectivas para lo que viene son positivas

Si bien las cifras que les dejó el año 2014 a los exportadores estuvieron por debajo de sus expectativas, debido a la disminución de las ventas de sus productos en los mercados internacionales, la volatilidad del dólar aminoró el duro impacto en los ingresos.

Como balance, lo anterior afectó a unos sectores más que a otros, pero para los expertos ya hay que concentrarse en el 2015 y mirar hacia adelante.

Según Giovanni Gómez, de Analdex, el efecto devaluación se podría ver hacia el segundo semestre del año para productos no tradicionales; por ejemplo, el café, al ser un bien genérico, comienza a tener algún efecto positivo en su valor en pesos, porque ha tenido un resentimiento también en dólares debido a la caída del precio en los últimos meses.

“Sin embargo, vemos que en los próximos periodos el principal producto que se va a ver beneficiado es el café, teniendo en cuenta que se prevé que Brasil va a tener una caída en su producción y un aumento en el precio. Comenzaremos a notar que los sectores a los que siempre les ha apuntado el país tienen que mostrar cifras positivas, y en ese sentido se espera que en segmentos como café, flores y productos del agro y la agroindustria se empiece a ver un buen comportamiento”, explicó Gómez.

Otro sector con potencial importante es el frutícola; por ejemplo, el banano puede tener avances significativos, así como frutas exóticas como uchuva y gulupa.

Y en agroindustria, en algunos alimentos y bebidas puede haber algún repunte, sobre todo con los socios que tienen como moneda el dólar o que no han presentado devaluaciones con el mismo impacto que en Colombia.

“Vale anotar aquí que la apuesta del Gobierno es aumentar las exportaciones que no son mineroenergéticas a 21.000 millones de dólares en el 2018, puesto que en este momento estamos estancados en los últimos tres años en cerca de 16.000”, añadió el director de Asuntos Económicos de Analdex.

Con la fluctuación del dólar entre febrero y marzo, y por otras condiciones mundiales cambiantes que no son controlables, empresarios como José Antonio Restrepo se la van a seguir jugando con coberturas.

“Yo trato de asegurar una tasa de cambio en la que sé que mi negocio es competitivo, y me dedico a hacer gestiones en cosas que puedo controlar: productividad, costos y precio. Hay que alejarse un poco de la tasa de cambio, que la vemos con unos ojos muy positivos, pero uno no sabe dónde va a terminar”, concluyó Restrepo.

Fuente: 
El Tiempo

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