La segunda posición de Antioquia en el Índice Departamental de Competitividad por tercer año consecutivo ratifica la solidez general del departamento. Sin embargo, al ubicar la lupa en los datos, se abren las heridas competitivas de la región, como evidencian las calificaciones del departamento en el gráfico adjunto.
“La brecha entre lo que pasa en Medellín y las subregiones denota la desigualdad del panorama en el departamento. Sobre eso hay que trabajar, plantearse metas claras y posibles”, aseguró Juan David Pérez Ortiz, gerente para Antioquia de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi.
Esas disparidades se evidencian en las cifras del CPC. Por ejemplo, en materia de servicios públicos, donde el departamento tiene una de las empresas más sólidas del país, se ubica en el octavo puesto, lo que “devela la distancia entre lo que se tiene en la capital y nos deja ese gran compromiso para acercar a todo el departamento”, indicó, Jaime Echeverry, vicepresidente de desarrollo empresarial de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia.
Invertir en bienestar
Por su parte, lo que más inquieta al CPC es que la desigualdad sea más evidente en los factores competitivos que son más básicos, puntos que deben encontrar un cupo en la agenda urgente de las nuevas administraciones municipales.
“De los nuevos mandatarios depende que la situación competitiva no pierda importancia. Si se consolidan procesos básicos, los avances en las agendas privadas de las empresas podrán impulsarse mucho más”, agregó Echeverry.
En el flanco privado
Pero aún en materia empresarial, donde ha sido tradicionalmente fuerte Antioquia, hay puntos flacos.
El departamento ocupa el puesto 11 entre 25 en facilidad de creación de empresas, “sin embargo, no se analiza el segmento informal, y en Antioquia el porcentaje de empresas informales oscila entre 48 y 52 por ciento”, agregó agregó el directivo de la Cámara de Comercio. .
Por eso el esfuerzo de formalizar a esas unidades productivas le daría un impulso al empleo y a mejores índices competitivos,
No obstante, hay que pasar del dicho al hecho, pues la misión principal del CPC con el índice departamental es convertirlo en una guía para el desarrollo que le dé información a empresarios y ciudadanos sobre el efecto de las políticas y sus verdaderos alcances.
“Cada año sabremos cómo nos fue, pero no podemos quedarnos en eso. El impulso de la región es claro y hemos avanzado. Ahora debemos enfocarnos en productividad, en encadenamientos público privados que generen calidad de vida y crecimiento económico”, concluyó Pérez Ortiz.