En enero, cuando el director de estudios económicos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), Álvaro Pereira, estuvo en Colombia, presentó un informe según el cual la economía colombiana crecería 4,4 por ciento este año. A pesar de ese buen dato, Pereira fue cauto y advirtió que ese estudio había sido hecho antes de conocer la magnitud que la crisis petrolera tendría para el país.
Cinco meses después, el “Club de las buenas prácticas” presentó cuál es su previsión conociendo cuál es la magnitud del impacto de la crisis petrolera. El número pensando por la Ocde para el crecimiento colombiano este año es 3,3 por ciento, y con eso, se sube al barco de otras entidades internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o la Cepal, que dicen que la economía colombiana no pasará de 3,5 por ciento este año.
Con este panorama, el reporte de la Ocde señala que los menores precios del petróleo reducirán las exportaciones y las inversiones en el país, al mismo tiempo que la devaluación generará mayor inflación (terminaría 2015 en 4,2 por ciento) y agregó la desaceleración de China como un agravante.
En ese sentido, serían necesarias reformas que permitan bajar los impuestos para estimular la inversión y que se ejecuten las obras de la 4G de concesiones y las asociaciones público privadas para poder resolver los cuellos de botella que tienen los exportadores colombianos.
Para el profesor de la Universidad Nacional Jorge Iván Bula estas proyecciones de los organismos internacionales podrían llegar a bajar aún más, debido a que “las exportaciones no se han comportado como uno esperaría, aumento en valor y en volumen con la tasa de cambio elevada. En consecuencia, y viendo que el panorama minero-energético no se aclara, seguimos muy volátiles a los precios internacionales. Ese pronóstico de 3,3 por ciento puede ser susceptible a moverse”, indicó.
Cabe recordar que para que los pronósticos vayan hacia arriba y no hacia abajo, el Gobierno lanzó recientemente un plan de estímulo a la economía por 16,8 billones de pesos.