El 19 de agosto el presidente Nicolás Maduro ordenó el cierre de la frontera con Colombia, desencadenando una serie de reacciones económicas, sociales y políticas que han afectado a quienes residen en las poblaciones asentadas a uno y otro lado de la franja binacional.
Para el internacionalista y experto en temas económicos, Isidro Pérez, con el cierre fronterizo todos han perdido.
El experto destacó que el argumento principal del gobierno venezolano para justificar la medida, giró en torno a la lucha contra el contrabando y la “construcción de una frontera de paz” fue “simple retórica, pues se impone la realidad de efectivos militares complacientes con grupos irregulares tanto de Colombia como de Venezuela, que operan impunemente en esta franja binacional, antes y después del cierre de frontera”.
Agregó Pérez que las pérdidas son cuantiosas para todos los sectores, “la región se ha visto interrumpida por la paralización de las actividades administrativas de la Aduana Principal de San Antonio y todas las aduanas subalternas, pues sin intercambio comercial no hay interdependencia posible”.
Transporte paralizado
Explicó que esto ha llevado a la paralización casi total del aparato productivo fronterizo, tomando en cuenta que el comercio ha visto disminuida su actividad en niveles superiores al 80%, las industrias funcionan a media máquina y cerca del 70% del parque industrial se encuentra paralizado, arrastrando con ellos a los sectores prestadores de servicios, como el transporte de carga y el transporte de pasajeros, pues el movimiento de personas y mercancías en todo el corredor binacional es prácticamente nulo, explicó.
Entretanto, para el periodista y analista político Gustavo Azócar, el único que ganó con el cierre de la frontera fue el presidente Juan Manuel Santos.
“El jefe de Estado colombiano se metió en Cúcuta y su gobierno ayudó a los deportados”, dijo Azócar al comentar que Santos visito la frontera, al menos tres veces, y se hizo cargo personalmente del asunto, lo que le sirvió al mandatario “para aumentar unos cuantos puntos en las encuestas”. Agregó que el problema en la frontera ayudó para que los colombianos dejaran de pensar en los diálogos de paz de La Habana.
Azócar consideró que en todos los escenarios planteados pierde Venezuela. “Pierden los empresarios y los comerciantes venezolanos que dependen de los compradores colombianos. Venezuela tiene hoy día la gran posibilidad de hacer dinero, pues los colombianos quieren venir al país a gastar su dinero, porque el diferencial cambiario favorece a Colombia” .