El fantasma de La Gabriela aún ronda por el kilómetro 2 de la Autopista Medellín-Bogotá.
Si bien la tragedia ocurrida el 5 de diciembre de 2010 -que dejó un saldo de 82 personas muertas- no afectó tanto la vía, el riesgo de que vuelva a ocurrir se mantiene latente debido al alto flujo de aguas subterráneas que hay en el sector.
Así lo dejó ver el ingeniero José Fernando Zuluaga, Director de las obras que se están realizando en ese y otros puntos críticos de la importante vía para evitar que se repita una catástrofe.
“Con el correr de los años y el paso diario de los vehículos, se han ocasionado unos desniveles que exigen que la estabilidad del terreno se proteja”, explicó el funcionario.
Para Manuel Vicente, gerente General de Devimed, es vital poder garantizar el transporte durante cualquier ola invernal.
“Esta es una troncal nacional de primer orden que une a la ciudad con Bogotá y por la que pasan más de 24.000 vehículos día, de los cuales, más de un 50 por ciento son vehículos pesados”, indicó Vicente.
De hecho, según el directivo, es la única vía que permite el tránsito de vehículos de carga hacia el Oriente antioqueño.
Por lo que asegurar un óptimo terreno que genere seguridad en una zona compleja como La Gabriela, es de suma importancia tanto para la infraestructura vial como para la ciudadanía.
El ingeniero Zuluaga explicó que periódicamente se hacían revisiones de las condiciones del terreno. “Cada vez que la zona se desnivelaba, se realizaban trabajos de mantenimiento, pero siempre volvía a lo mismo”.
Fue por eso se decidió reubicar un tramo de la vía del kilómetro 2+170 de la Autopista.
El problema, según el experto, es el terreno en el que se construyó la vía y que desafortunadamente, tiene características que no se pueden revertir.
“Estos terrenos son suelos residuales, o sea muy malos. Las aguas subterráneas viajan por debajo y se acumulan, llegando a un punto de que cuando ocurre una fuerte ola invernal, produce avalanchas o deslizamientos de tierra como el ocurrido en La Gabriela. Y es algo constante e inevitable”, advirtió Zuluaga.

Como este, hay otros 29 puntos críticos identificados por expertos contratados por Devimed (contratista del proyecto) sobre los cuales se están ejecutando labores preventivas.
Todas las obras se realizan para solucionar el problema de inestabilidad que presenta la zona. La inversión total para estas asciende a los 71.000 millones de pesos, y son financiadas en su totalidad por el Fondo de Adaptación a través del ministerio de Hacienda.
Otro de los proyectos importantes que se realizan para alejar vías de los lugares de riesgo, es la construcción de un túnel de 245 metros de longitud y 11 metros de altura, ubicado en el kilómetro 6por el cual, se desviará el tráfico ascendiente de Medellín.
Zuluaga indicó que el túnel se debió construir para ‘meter’ la vía hacia la montaña y evitar así, que en una fuerte temporada de lluvias la vía se desprenda y “nos quedemos sin autopista”.
Indicó que optaron por construir un túnel ya que según el experto, es más estable y, debido a la condición de la roca en ese sector, se hace más óptimo para asegurar condiciones de más estabilidad y a su vez, alejarse de la zona de incidencia de posibles taludes.
“Un túnel no tiene problemas de taponamientos, de deslizamientos. Por eso todas las vías 4G van a tener túneles por montones”, aseveró el funcionario.
A la fecha, la construcción está al 30 por ciento y pasaron de 70 centímetros, a cuatro metros diarios de perforación.
Y es que tanta precaución es justificada. Directivos de Devimed aseguran que en ese sector han construido unas paredes de concreto para evitar asentamientos, pero aún así “el terreno se sigue moviendo”.
Es por eso que trabajan las 24 horas -en dos turnos- para poder entregar el túnel en el mes de octubre.
Tan solo para esa obra, se invirtieron 14.700 millones de pesos.
Para el tramo del sector de La Gabriela, se destinaron 5.000 millones de pesos para “mover la vía”. Se estima que para el mes de diciembre el proyecto debe estar terminado contando pavimentación y abandono del otro tramo.
El Gerente del Fondo Adaptación, Germán Arce Zapata, visitó las obras el pasado sábado y calificó como “exitoso” el avance de las 30 intervenciones que realiza la entidad en la Autopista Medellín – Bogotá.
“Con estas acciones estamos garantizando a largo plazo la movilidad de los antioqueños por este importante corredor vial que sufría constantemente afectaciones por cuenta de las lluvias”, declaró Arce Zapata.
‘La comunidad está en una zona de riesgo’
El ingeniero Jose Fernando Zuluaga, director de las obras que se realizan en la Autopista Medellín-Bogotá, alertó sobre elincremento en las construcciones que se hacen alrededor de la zona donde años atrás ocurrió la tragedia de La Gabriela.
“Preocupa que la gente siga construyendo, no se dan cuenta del riesgo que corren. Si otro accidente como el de La Gabriela sucede, la carretera se salva, pero no se podría decir lo mismo de las viviendas o las personas que están ubicadas en ese sector”, advirtió el ingeniero.
Añadió que la socialización sobre el peligro a la población le corresponde al Municipio de Bello desde la oficina de riesgo.
Después de que el derrumbe en el 2010 se llevó varias viviendas, en esos lugares siguen construyendo (ver foto). “No más por ahí ya hay dos proyectos urbanísticos”, dijo Zuluaga.
Sugirió que la Alcaldía de Bello se reúna con las personas en zona de riesgo para conciliar una posible reubicación.
