Después de los buenos resultados cafeteros de este 2014-2015, con una producción que superó los 13,3 millones de sacos según reportes de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, Anif, advierte del peligro de subirle la parafiscalidad al sector.
“Consideramos inconveniente que se eleve la contribución cafetera más allá de los 6 centavos actuales”, dice Anif en su más reciente informe semanal.
Este se ha convertido en preocupación porque no se puede pensar en incrementar nuevamente la actual contribución, aprovechando el calentamiento de la negociación del contrato entre el gobierno y la FNC que ocurrirá a mediados de 2016.
Por eso el gremio financiero advierte que en vez de elevar la parafiscalidad cafetera, Colombia debe pensar en hacer más rentable el negocio bajando los costos de la energía, los sobrecostos de transporte, entre otros, que hicieron menos notorio el impacto de un dólar caro para el bolsillo de los productores.
El valor de la cosecha que terminó bordeó los 6 billones de pesos (0,7 por ciento del PIB), con un precio interno del orden de los 700.000 pesos la carga, valor con rentabilidad mínima-aceptable.
De otro lado, Anif advierte que para 2015-2016 existen riesgos como la agudización del fenómeno de El Niño, la merma en la productividad de los cafetales de Colombia, el déficit de recolectores en zonas de alta producción.
Aún así, se proyecta que la producción de café en Colombia para el próximo año estará cercana a los 14 millones de sacos.
Precisamente, basándose en estos buenos vientos del sector, Anif celebra que la nueva dirección cafetera “haya empezado bien su gestión al acoger la sugerencia de desregular el mercado de cafés de baja calidad”.
En cuanto a la institucionalidad del gremio, Anif dice que todavía falta acoger la recomendación de la Comisión Cafetera de desligar a la Federación Nacional de Cafeteros de sus tareas de regulador-supervisor, tal como se hiciera separar a Ecopetrol de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, como ente regulador.
“Así, esta entidad sería el organismo estatal encargado de evaluar la conveniencia de permitir el cultivo y exportación de café robusta y pasilla”, destaca el informe de Anif.