En lo que va de año, van 501 bloqueos, lo que representa 7.029 horas perdidas.
La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) expresó su profunda preocupación ante el creciente número de bloqueos registrados en las carreteras del país, una situación que según el gremio está teniendo un impacto significativo en la economía.
En lo que va de año, calcula que van 501 bloqueos, lo que representa 7.029 horas completamente perdidas para el transporte de carga, es decir, 292 días.
Agosto, por ejemplo, fue un mes crítico en el que se enumeraron 77 afectaciones: 60 en vehículos, 13 contra conductores y 4 afectaciones a infraestructuras por actos terroristas.
Impacto económico de los bloqueos
El gremio asegura que el impacto económico de estos 501 bloqueos es alarmante. Calcula que se han generado pérdidas estimadas de 1,73 billones de pesos debido a las movilizaciones sociales, otros 6.400 millones de pesos de pesos por la piratería y 1,9 billones de pesos por cuenta de los problemas en la infraestructura.
“Estas cifras son preocupantes y subrayan la necesidad urgente de abordar este problema de manera integral. Los bloqueos carreteros no solo afectan la movilización de mercancías, sino que también generan incertidumbre en los inversionistas y debilitan la confianza en la estabilidad logística del país”, alerta el gremio, liderado por Bruce Mac Master.
Llamado a las autoridades
Ante esta situación, hace un llamado a las autoridades estatales a proteger los derechos, así como a los diferentes actores de la sociedad, a trabajar juntos en la búsqueda de soluciones efectivas para prevenir y abordar estos bloqueos de manera rápida y eficiente.
“Es fundamental proteger la actividad económica y garantizar un entorno propicio para asegurar la cadena de abastecimiento de Colombia”, sostiene.
Adicional a ello, subraya la importancia de acudir al principio de que los derechos de cada ciudadano llegan hasta donde empiezan los de los otros.
“La problemática de los bloqueos por carretera no solo tiene un impacto económico significativo, sino que también genera retrasos en el acceso a servicios esenciales, como atención médica de emergencia, lo cual pone en riesgo la salud, el bienestar y la seguridad de la población”, recalca.
Igualmente, dice que también afecta el abastecimiento de alimentos y productos de primera necesidad, así como la salida y transporte de la producción agrícola realizada en el campo colombiano y que abastece a los hogares.