“Debemos garantizar las vías 4G a 2035”: Gaviria

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Aunque para Simón Gaviria, director del Departamento Nacional de Planeación, DNP, es urgente concluir los cierres financieros de los proyectos de las vías de 4G, también dejó ver su preocupación al revelar que espera que a 2035 estas obras perduren, en el sentido de que se pueda garantizar su sostenibilidad y el acceso a las principales ciudades y puertos no colapse para entonces.

Reveló que el país tiene 18 billones de pesos en demandas de gestión contractual y advirtió que el 52 por ciento de los municipios tienen dificultades en la estructuración de proyectos de regalías.

Planeación ha venido revelando los proyectos críticos en regalías y además ha sancionado a municipios. ¿No hay nada que se pueda hacer para evitar eso?

“Nosotros no somos un ente de control, a nosotros lo que nos interesa es que las obras se hagan y se hagan bien. Bajo ese orden de ideas desarrollamos un esquema de alertas tempranas donde si yo le solicito a un municipio información tres veces y no la entregan, eso se constituye como una alerta temprana. En ese sentido suspendemos giros de regalías hasta que nos entreguen la información. En el sistema anterior teníamos 8.500 irregularidades relacionadas con regalías, el año pasado cerramos con 352, que aunque sigue siendo mucho es sustancialmente menos. Identificamos que el 52 por ciento de los municipios del país tiene serias dificultades en la estructuración de proyectos. Si un municipio no es bueno estructurando proyectos, pues la ejecución será mala. Por esa razón, tenemos el programa más grande en estandarización de proyectos tipo, ya estamos en 26 y vamos a llegar a 52 proyectos diseñados y hechos por el DNP con la más alta calidad donde el alcalde simplemente tiene que escoger qué proyecto necesita”.

¿Qué otros retos hay?

“El primero es en estructuración. En contratación cada vez que hay un oferente único no podemos argumentar que hubo corrupción, pero sin duda, no tener procesos competitivos es inconveniente. Estamos viendo un estimado del 70 por ciento de los procesos que han tenido un oferente único y eso, le insisto, no es conveniente. Para nosotros la principal amenaza a las finanzas de las entidades territoriales es la gestión contractual. Hay ingenieros estructurando y abogados adjudicando y de ahí para adelante no hay un buen seguimiento a la ejecución. Voy a poner un ejemplo: yo adjudico una obra y de manera casi inmediata el contratista me demanda por desequilibrio económico. Las cláusulas de garantías efectivas sobre calidad no son robustas. Tenemos casi que el 90 por ciento de proyectos de regalías sin tener una buena liquidación de contratos o por ejemplo, adicionan contratos, pero no adicionan las pólizas. El gran desequilibrio que vemos hoy frente a las finanzas territoriales es de gestión contractual entre entidad territorial y contratista. Muchas veces le ponemos atención a la adjudicación, pero no al ciclo de inversión. La Nación, por ejemplo, puede llegar a tener 18 billones de pesos en demandas de gestión contractual. Bogotá tiene 2,2 billones en reclamos por gestión contractual. Algo que hacemos en los proyectos tipo es garantizar que los municipios tengan cláusulas de protección contractual cuando adjudican, ya que muchas veces adjudican una obra por 3.000 millones y por mala gestión contractual acaba valiendo 7.000 millones. No me interesa cuánto costó la obra adjudicada, a mí me interesa saber cuánto costó la obra terminada”.

Entre esos proyectos críticos está la Vía de la Prosperidad. ¿Cuáles son las razones para que un proyecto que cuesta 466 mil millones de pesos esté mal estructurado?

“Es un proyecto que originalmente estaba previsto en 50 kilómetros en 2013, al cual no se le actualizaron estudios teniendo en cuenta el fenómeno de La Niña, un proyecto cuyos materiales no estaban previstos en la zona y tienen que ser transportados desde una distancia que está a mas o menos 100 kilómetros. Si no se toman los correctivos, va a alcanzar solo para construir 28 kilómetros. Además, no tenía previsto dos anillos viales que tienen que tener gestión predial. El trabajo nuestro es hacer lo posible para detectar los problemas a tiempo. Nos interesa que las obras sean funcionales”.

¿No le extraña que Antioquia sea el departamento con más municipios sancionados por regalías?

“Es preocupante. Es cierto que Antioquia tiene muchos municipios, es muy grande, tiene 125 municipios y solo lo igualan Cundinamarca y Boyacá. Es importante que las entidades ejecutoras entiendan que si no entregan la información no vamos a girar regalías”.

¿No le afana que faltando dos años para concluir el gobierno del presidente Santos aún no veamos ninguna de las carreteras de 4G al menos en obra?

“Las obras de 4G es un programa sumamente ambicioso. Estamos viendo con detenimiento los cierres financieros del programa 4G en donde tenemos cerca de 30 billones de pesos. Del paquete de contratos, ya llevamos dos cierres listos. Lo que estamos viendo en los patrones de tráfico es un poco diferente. Las 4G en su esencia nos disminuyen el tiempo de recorrido entre ciudades. Lo que estamos proyectando hacia 2020 es que esa infraestructura está muy bien, pero hacia 2035 vemos que el tiempo de ahorro se empieza a perder en la entrada y salida de las ciudades. La cifra que tenemos para Medellín es de 91 minutos, eso es lo que se necesita para atravesar Medellín. ¡Impresionante! Para Bogotá es de 119 minutos. Hay que construir las 4G, pero ahora lo que estamos hablando con el Ministerio de Transporte y con la ANI es que hay que tener un programa distinto de infraestructura para la entrada y salida de ciudades y de los puertos”.

Le insisto. ¿Solo van dos cierres financieros?

“¡Estamos muy encima de este tema! Es más, hemos sido nosotros los que alertamos sobre ese tema, estamos promoviendo un trabajo muy proactivo de la Financiera de Desarrollo Nacional, FDN, precisamente para poder garantizar esos cierres”.

El proyecto más grande y más ambicioso que tiene el país en infraestructura como es la navegabilidad del río Magdalena, tampoco tiene cierre financiero...

“Repito, estamos muy pendientes de todos los cierres financieros. Colombia requiere aproximadamente 30 billones de pesos en cierres financieros para el programa de 4G, 20 billones adicionales para los proyectos de iniciativa privada, 6 billones en materia de aeropuertos más otras iniciativas como el metro de Bogotá que estará cercano a los 14 billones. Esto sin duda nos va a obligar a nosotros a diseñar nuevas estrategias financieras para eso está la FDN, para garantizar esos cierres”.

¿Y el río Magdalena?

“Esa es una de las obras más estratégicas del país. La ANI le está haciendo un seguimiento importante a este proyecto”.

Le cambio de tema. ¿Ya tienen la cifra de cuánto va a valer el posconflicto?

“Trabajamos con el equipo de Rafael Pardo garantizando recursos para dos tipos de fase. Una primera está relacionada con los primeros seis meses en los que se requiere tener una serie de proyectos listos, la presencia de las Fuerzas Armadas, y necesita de una respuesta rápida y victorias tempranas. Segundo, hay que garantizar recursos en un escenario de diez años”.

¿Cuánto vale eso?

“Estamos en el proceso del cierre de negociaciones, de tal manera que cuando todo esté acordado podamos tener los recursos disponibles”.

Entonces, si eso no es claro por qué se ha hablado de que el crecimiento económico en tiempos de paz será de 1,1 % a 1.9 %. ¿De dónde sale esa cifra?

“La paz es un hecho estructural en la economía colombiana. Es un cambio tan grande que es difícil proyectarla. Lo que hicimos fue que retomamos los últimos 100 años del mundo y revisamos todos los conflictos del mundo. Hicimos además una caracterización del conflicto armado colombiano y luego ubicamos una muestra de 36 países. Construimos las series macroeconómicas de esos países, comparamos los países 5 años antes del cierre del conflicto y 10 años después. Nuestro ejercicio no asume paz total, sabemos que hay otros actores, pero es un ejercicio basado en evidencia con índices de confianza. Lo que vemos en general es que los países que entran en posconflicto es que hay dos tipos de dividendos: el primero se da a través de los ingresos de los hogares. Estos países tienen procesos de formalización de su economía que se reflejan principalmente en el sector industria que crece 21 por ciento, pero en especial construcción que crece el 40 por ciento. Los países al cerrar estos ciclos lo que más hacen es construcción. Hay un segundo fenómeno que vimos y es el de inversión extranjera directa. Estos países presentaron un crecimiento de casi tres veces en promedio de inversión. La paz es confianza”.

Fuente: 
El Colombiano

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